Mesullam Lizbeth :
Un corazón agradecido en medio de la adversidad
Las tragedias tienen la capacidad de revelar lo mejor y lo peor del corazón humano. En momentos de desastre, cuando un pueblo recibe ayuda humanitaria de otros países, lo más valioso no es únicamente lo que se recibe, sino también la actitud con la que se recibe.
Es lamentable que, en medio de la crisis que vive Venezuela, hayan circulado imágenes y comentarios de algunas personas rechazando alimentos, ropa usada o distintos tipos de ayuda por considerar que no cumplen con sus expectativas. También se han hecho señalamientos de que parte de la ayuda ha enfrentado obstáculos o una mala administración por parte de algunas autoridades. Si esos hechos ocurren, son motivo de reflexión.
Cuando una persona atraviesa una verdadera necesidad, aprende a valorar incluso aquello que antes habría considerado insignificante. Un plato de frijoles, un pedazo de pan, una prenda usada o un par de zapatos pueden convertirse en una gran bendición. La gratitud no depende del valor económico de lo que recibimos, sino de la humildad del corazón.
La Biblia nos enseña: "Dad gracias en todo, porque esta es la voluntad de Dios para con vosotros en Cristo Jesús" (1 Tesalonicenses 5:18). Dar gracias no significa conformarse con la injusticia ni dejar de denunciar abusos, sino reconocer el esfuerzo de quienes, con amor y solidaridad, extienden su mano para ayudar.
2026-07-01 15:52:55