Aquiles :
Señor Presidente:
Hay momentos en la historia en que la comunidad internacional puede observar una tragedia desde la distancia o decidir actuar con el liderazgo que las circunstancias exigen. Creo que Venezuela ha llegado a ese momento.
Como venezolano, le escribo con profundo respeto, pero también con el dolor de ver a mi país atravesar una de las etapas más difíciles de su historia. Los acontecimientos recientes y la respuesta insuficiente de las instituciones ante una tragedia nacional han reforzado la convicción de muchos ciudadanos de que Venezuela enfrenta no solo una crisis política, sino una profunda crisis institucional y humanitaria.
Durante demasiados años, millones de venezolanos han visto deteriorarse los servicios públicos, la administración de justicia, la confianza en las instituciones y las oportunidades para vivir con dignidad. Cada nueva emergencia deja al descubierto un Estado cada vez menos capaz de proteger a su propia población.
Por ello, considero que este es el momento de que los Estados Unidos, junto con la comunidad internacional y en coordinación con los organismos internacionales competentes, ejerzan un liderazgo decidido para impulsar un proceso de recuperación institucional que permita reconstruir el Estado de derecho, fortalecer una justicia independiente, ampliar la asistencia humanitaria y crear las condiciones para que los venezolanos recuperen la confianza en sus instituciones.
También creo que la prioridad de ese proceso debe ser la reconstrucción del país y no la confrontación política. Venezuela necesita instituciones sólidas, profesionales competentes, servidores públicos íntegros y un sistema de justicia imparcial. La recuperación nacional requiere serenidad, capacidad técnica y una visión de largo plazo que coloque el bienestar de los ciudadanos por encima de cualquier interés partidista.
La justicia también debe ocupar un lugar fundamental. Quienes hayan cometido delitos o violaciones a los derechos humanos deben responder ante procesos imparciales, con todas las garantías del debido proceso y conforme al derecho nacional e internacional. La reconciliación solo puede construirse sobre la verdad, la responsabilidad
2026-07-04 04:21:06