Eduardo Cardenaz :
El humano miente, sí. El humano manipula, adapta, conquista, traduce y muchas veces usa lo sagrado como herramienta de poder. Pero la pregunta no termina ahí: ¿Dios miente?
Tal vez el error está en creer que porque dos símbolos se parecen, significan lo mismo. Una madre con un hijo no pertenece a una sola cultura. El sacrificio no pertenece a una sola religión. La vida, la muerte, el amor, la esperanza y la fe son lenguajes universales del alma humana.
Quizá no estamos viendo copias, sino ecos. Quizá Dios ha permitido que la humanidad, en distintas épocas y con distintos nombres, intuya fragmentos de una verdad mayor. El problema no sería que existan símbolos repetidos, sino que los miremos solo desde la forma y no desde la esencia.
Es bueno preguntar. Es bueno investigar. Es bueno confrontar incluso a Dios, no desde la soberbia, sino desde el deseo sincero de verdad. Porque si Dios es verdad, no debería temer nuestras preguntas. Y si uno busca con honestidad, tal vez Él no destruye lo que descubrimos: lo ordena, lo purifica y nos lleva más lejos.
2026-07-04 13:30:29