@wealthman._: Uno de los mayores golpes de madurez es aprender a agradecer el caos del progreso. Es muy fácil romantizar el éxito desde la comodidad de la parálisis, pero cuando las cosas empiezan a suceder, el ritmo se vuelve implacable. No dejes que el cansancio te haga olvidar de dónde vienes ni todo lo que tuviste que pasar para llegar a este punto. Estar saturado por avanzar siempre será mil veces mejor que estar cómodo pero estancado. Sostén el ritmo.