ملعون الله :
Hay decepciones que no vienen de cualquier persona, vienen de aquella por la que habrías dado todo sin pensarlo dos veces, y creo que por eso duelen tanto. Nunca imaginé que quien me enseñó a creer otra vez también sería quien terminaría rompiendo todo lo que construí dentro de mí. Lo más difícil no fue aceptar que las cosas cambiaron, fue aceptar que alguien que decía amarme pudo hacerme sentir tan reemplazable. Durante mucho tiempo pensé que el problema era yo, que si hubiera sido mejor, más paciente o menos complicado nada de esto habría pasado, pero con el tiempo entendí que hay personas que prometen quedarse mientras todo es fácil, y cuando llegan los momentos difíciles simplemente dejan de luchar. Lo peor es que el amor no desaparece al mismo ritmo que la decepción, sigues queriendo a esa persona aun cuando ya te demostró que no era quien creías, sigues recordando las promesas, los planes y cada palabra que alguna vez te hizo sentir seguro, hasta que un día entiendes que no extrañas a la persona que tienes enfrente, extrañas a la versión de ella que existía en tus recuerdos. Desde entonces me cuesta creer en las palabras, porque descubrí que decir “siempre” es muy fácil cuando todavía no llega el momento de demostrarlo, y aunque intento convencerme de que algún día dejará de doler, hay heridas que no desaparecen, solo aprendes a vivir con ellas, porque perder a alguien duele, pero darte cuenta de que la persona que más amabas terminó siendo la que más te decepcionó… eso es un dolor que cambia para siempre la forma en la que vuelves a confiar.
2026-07-16 02:26:26