ラウコス_LoneWolf :
Llevo 26 años en España. Llegué joven, y hoy, a mis 47 años, me doy cuenta de que he pasado más de la mitad de mi vida construyendo un camino lejos de la tierra que me vio nacer. Si alguien me pregunta qué se siente ser migrante, le diría que es aprender a vivir en un equilibrio constante, y a veces doloroso, entre dos mundos.Migrar es una paradoja silenciosa. Cuando regreso a mi país, me siento raro; el lugar que dejé ya solo existe en mis recuerdos y siento que ya no encajo del todo ahí. Pero al volver aquí, a España, a pesar de los años, del esfuerzo y de la vida que he armado, a veces sigo sintiéndome un extranjero. Es una realidad dura: te encuentras en un punto donde no eres del todo de donde vienes, ni del todo de donde estás.Lo que más pesa es el precio de la distancia. El vacío en cada Navidad, las Pascuas sin los míos, los cumpleaños que celebro a través de una pantalla y, sobre todo, el dolor indescriptible de perder a seres queridos sin poder estar ahí para darles el último adiós. Cada año que pasa, la distancia se siente más profunda.A pesar de la nostalgia que me acompaña, sé que esta experiencia también me ha hecho fuerte. Mi hogar ya no es solo un lugar físico; es el fuego de mis recuerdos, el amor por mis raíces y la resiliencia de haber salido adelante. Es difícil explicar lo que cada uno nota en su interior, pero esta es mi verdad: un corazón dividido que aprendió a latir con fuerza en la distancia.🇷🇴🇪🇸
2026-07-14 21:19:24