No fue una revancha de la guerra, porque ninguna victoria deportiva puede reparar el dolor de una vida perdida. Pero cuando Argentina vence a Inglaterra, millones de corazones recuerdan a quienes quedaron en Malvinas. En cada grito de gol resuena la memoria de 649 argentinos que no volvieron. El fútbol no reescribe la historia, pero une a un pueblo detrás de una camiseta que representa identidad, orgullo y memoria. Hoy Argentina ganó una semifinal. Y, una vez más, demostró que la pasión de un país jamás se rinde. Honor eterno a los héroes de Malvinas. Las Malvinas fueron, son y serán argentinas. 🇦🇷*