Andrés Jaramillo Rincón :
Contaré mi historia. A hoy, tengo 39 años. Cuando tenía 9, mi hermano recién nacido, mi papá se queda sin trabajo, mi mamá era la única que trabajaba, y aunque con dos trabajos, no lograba llegar a fin de mes. Total, a este pecho le tocó salir a vender buñuelos (pues a mi mamá le quedan deliciosos). Salí un sábado por primera vez, ese día tenía clase en la escuela porque teniamos que recuperar tiempo por unos paros, en fin, se podrán imaginar la pena de un niño, ir a vender a la escuela, a que todos los niños se burlaran. Total, falté a clases y salí a vender los buñuelos. Fui a la escuela, los vendí todos (20) y en menos de una hora ya tenia el producido del día. La venta tuvo tanta acogida qué vendíamos 200 buñuelos los sábados. Hasta que tuvimos que contratar un señor que se hiciera cargo y la venta creció tanto, que mis padres montaron una empresa de eso, tuvieron no se cuantos empleados y con eso, mis hermanos y yo pudimos estudiar en Manizales. Así que te entiendo, da esa pena rara, pero la ventas, y más de comida, sin fabulosa. Aunque bastante el sacrificio, es muy enriquecedor. 👍👍
2026-07-15 03:22:50