@jimfooty_: #worldcup #final #2022 promo 3/3

jim🎧
jim🎧
Open In TikTok:
Region: FR
Friday 17 July 2026 10:52:30 GMT
842
167
2
3

Music

Download

Comments

To see more videos from user @jimfooty_, please go to the Tikwm homepage.

Other Videos

No sé cuál es la forma correcta de empezar esto. Cuando intento poner en orden lo que siento, todo aparece al mismo tiempo: la nostalgia, la tristeza, el arrepentimiento, la decepción y ese silencio que dejó tu ausencia. Desde que todo terminó, he intentado seguir adelante, distraerme, convencerme de que ya pasó, pero hay días en los que cualquier detalle me devuelve a ti sin pedir permiso. A veces vuelvo al principio y recuerdo cómo empezó todo. Me cuesta aceptar que algo que alguna vez iluminó tantos momentos terminara convirtiéndose en uno de los recuerdos que más pesan. Nunca imaginé que alguien pudiera ocupar un lugar tan grande en mi vida en tan poco tiempo. Contigo incluso lo cotidiano tenía un significado distinto. Bastaba una conversación, una palabra tuya o saber que estabas ahí para que el mundo pareciera un poco más amable. Sin darme cuenta empecé a hacerte parte de mis pensamientos, de mis planes y de los futuros que imaginaba en silencio. Mientras más te quería, más miedo tenía de perderte. Y, aun así, terminé viéndote partir. Me quedaron tantas palabras guardadas, tantos abrazos que nunca llegaron, tantos sentimientos que el orgullo o el miedo no me dejaron expresar. Hoy entiendo que no solo se pierde a una persona; también se despiden todas las ilusiones que alguna vez construimos alrededor de ella. Extraño cosas que parecen pequeñas, pero que para mí lo eran todo. Extraño nuestras conversaciones interminables, reír sin razón, esperar un mensaje tuyo y sentir que el día cambiaba por completo. Incluso extraño esos desacuerdos que hoy parecen insignificantes, porque significaban que aún estábamos intentando encontrarnos. Ahora basta una canción, una hora cualquiera o un lugar conocido para descubrir que todavía existes en muchos rincones de mi memoria. También me dolió la forma en que terminó nuestra historia. No porque esperara que fuera perfecta, sino porque de verdad creí que ambos lucharíamos un poco más. Pensé que los problemas serían solo una etapa y que encontraríamos la manera de sostenernos. Sin embargo, poco a poco llegaron las distancias, los silencios y las dudas, hasta apagar aquello que un día parecía tan lleno de vida. No quiero señalar culpables, porque sé que yo también tuve mis errores. Hubo momentos en los que no supe decir lo que sentía, ocasiones en las que dejé que el orgullo hablara por mí o en las que no supe darte la tranquilidad que necesitabas. Me pesa haber creído que todavía nos quedaba tiempo, cuando en realidad nos estábamos alejando sin darnos cuenta. Quizá nunca sabré si me amaste con la misma intensidad con la que yo te amé, y aceptar esa incertidumbre también forma parte de esta despedida. Lo que más duele es que nunca hubo un verdadero final. No existió una última conversación que cerrara las heridas ni una despedida capaz de enseñarnos a soltar. Solo quedó el silencio, ese silencio extraño que convierte a dos personas que lo compartían todo en completos desconocidos. Y hay noches en las que desearía regresar, no para cambiar el destino, sino para abrazar un poco más cada instante que tuvimos. Si un día despiertas y ya no recuerdas cómo sonaba mi risa, ni la forma en que pronunciabas mi nombre, estará bien. No hace falta conservar cada detalle. Me basta con pensar que, en algún rincón de tu memoria, por pequeño que sea, permanezca la certeza de que hubo alguien que te quiso con todo lo que tenía, alguien que te miró como si el mundo, por un momento, empezara y terminara en ti. Y si la vida, con esa costumbre que tiene de borrar las huellas que un día parecían eternas, decide también llevarse mi recuerdo de ti, la aceptaré. Porque olvidar, a veces, también es una consecuencia de haber amado de verdad. Pero hay algo que deseo que permanezca, no escrito en un papel, sino en ese lugar invisible donde descansan las verdades que el tiempo no alcanza a destruir: que hubo un instante en nuestras vidas en el que no fuimos una duda, ni un intento, ni un “casi”. Fuimos una certeza. #amor
No sé cuál es la forma correcta de empezar esto. Cuando intento poner en orden lo que siento, todo aparece al mismo tiempo: la nostalgia, la tristeza, el arrepentimiento, la decepción y ese silencio que dejó tu ausencia. Desde que todo terminó, he intentado seguir adelante, distraerme, convencerme de que ya pasó, pero hay días en los que cualquier detalle me devuelve a ti sin pedir permiso. A veces vuelvo al principio y recuerdo cómo empezó todo. Me cuesta aceptar que algo que alguna vez iluminó tantos momentos terminara convirtiéndose en uno de los recuerdos que más pesan. Nunca imaginé que alguien pudiera ocupar un lugar tan grande en mi vida en tan poco tiempo. Contigo incluso lo cotidiano tenía un significado distinto. Bastaba una conversación, una palabra tuya o saber que estabas ahí para que el mundo pareciera un poco más amable. Sin darme cuenta empecé a hacerte parte de mis pensamientos, de mis planes y de los futuros que imaginaba en silencio. Mientras más te quería, más miedo tenía de perderte. Y, aun así, terminé viéndote partir. Me quedaron tantas palabras guardadas, tantos abrazos que nunca llegaron, tantos sentimientos que el orgullo o el miedo no me dejaron expresar. Hoy entiendo que no solo se pierde a una persona; también se despiden todas las ilusiones que alguna vez construimos alrededor de ella. Extraño cosas que parecen pequeñas, pero que para mí lo eran todo. Extraño nuestras conversaciones interminables, reír sin razón, esperar un mensaje tuyo y sentir que el día cambiaba por completo. Incluso extraño esos desacuerdos que hoy parecen insignificantes, porque significaban que aún estábamos intentando encontrarnos. Ahora basta una canción, una hora cualquiera o un lugar conocido para descubrir que todavía existes en muchos rincones de mi memoria. También me dolió la forma en que terminó nuestra historia. No porque esperara que fuera perfecta, sino porque de verdad creí que ambos lucharíamos un poco más. Pensé que los problemas serían solo una etapa y que encontraríamos la manera de sostenernos. Sin embargo, poco a poco llegaron las distancias, los silencios y las dudas, hasta apagar aquello que un día parecía tan lleno de vida. No quiero señalar culpables, porque sé que yo también tuve mis errores. Hubo momentos en los que no supe decir lo que sentía, ocasiones en las que dejé que el orgullo hablara por mí o en las que no supe darte la tranquilidad que necesitabas. Me pesa haber creído que todavía nos quedaba tiempo, cuando en realidad nos estábamos alejando sin darnos cuenta. Quizá nunca sabré si me amaste con la misma intensidad con la que yo te amé, y aceptar esa incertidumbre también forma parte de esta despedida. Lo que más duele es que nunca hubo un verdadero final. No existió una última conversación que cerrara las heridas ni una despedida capaz de enseñarnos a soltar. Solo quedó el silencio, ese silencio extraño que convierte a dos personas que lo compartían todo en completos desconocidos. Y hay noches en las que desearía regresar, no para cambiar el destino, sino para abrazar un poco más cada instante que tuvimos. Si un día despiertas y ya no recuerdas cómo sonaba mi risa, ni la forma en que pronunciabas mi nombre, estará bien. No hace falta conservar cada detalle. Me basta con pensar que, en algún rincón de tu memoria, por pequeño que sea, permanezca la certeza de que hubo alguien que te quiso con todo lo que tenía, alguien que te miró como si el mundo, por un momento, empezara y terminara en ti. Y si la vida, con esa costumbre que tiene de borrar las huellas que un día parecían eternas, decide también llevarse mi recuerdo de ti, la aceptaré. Porque olvidar, a veces, también es una consecuencia de haber amado de verdad. Pero hay algo que deseo que permanezca, no escrito en un papel, sino en ese lugar invisible donde descansan las verdades que el tiempo no alcanza a destruir: que hubo un instante en nuestras vidas en el que no fuimos una duda, ni un intento, ni un “casi”. Fuimos una certeza. #amor

About