@espejodelpasado: Esto no es solo limpiar, es reiniciar el espacio. Cuando tomas el control de tu entorno, no solo cambia la habitación, sino también tu estado interior. Hay un dato científico: ordenar reduce los niveles de cortisol y aumenta la productividad hasta un 30%. Además, es la mejor manera de eliminar el ruido visual que te impide concentrarte. Pero lo más interesante ocurre después: cuando todo brilla, empiezas a notar cómo cambia tu relación con las cosas que quedaron. La limpieza se convierte en un replanteamiento: reevalúas qué es realmente importante y qué solo ocupaba espacio. Y ya no se trata de orden, sino de conciencia.