@mexuto: Parte 222 | Vivimos en la época de quererlo todo. Y por eso nadie quiere nada de verdad. Kierkegaard escribe esto desde su concepto de lo ético: la idea de que la integridad de un ser humano se mide por su capacidad de comprometerse con algo de forma total, sin la red de seguridad de las alternativas. Querer una sola cosa no es limitarse. Es la única manera de querer algo con una profundidad real. Porque la dispersión del deseo no significa libertad, sino la ausencia total de la misma. El que quiere todo simultáneamente no elige nunca del todo, no se entrega nunca del todo, no vive nunca del todo ninguna de las cosas que persigue. Se queda en la superficie de muchas vidas posibles sin habitar ninguna por completo. La pureza que describe Kierkegaard no es moralista ni religiosa en su fondo. Es existencial. Es la condición del que ha encontrado algo que merece el sacrificio de todo lo demás. Y que acepta ese sacrificio sin nostalgia. Eso es lo más difícil. No encontrar lo que se quiere. Sino renunciar a todo lo demás para quedarse con ello. ¿Hay algo en tu vida a lo que te entregarías sin reservas si desapareciera el miedo a perder el resto? #filosofia #ultimofilosofo #kierkegaard #pensamiento