Lecnar Ferrera :
Es duro, pero para mí esa es la realidad.
Somos todo y somos nada al mismo tiempo. Somos insignificantes frente a la inmensidad del universo, pero, hasta donde sabemos, también somos la única parte de él capaz de preguntarse por su propia existencia.
El universo está ahí, pero solo adquiere significado cuando una conciencia lo observa, lo interpreta y se maravilla ante él. Cada persona lleva consigo un universo irrepetible: el conjunto de todo lo que ha visto, sentido, pensado, amado y comprendido. Cuando esa conciencia desaparece, ese universo vivido también desaparece. No porque el cosmos deje de existir para los demás, sino porque deja de existir para quien lo contemplaba.
Por eso creo que la muerte no debería enseñarnos a temer la vida, sino a valorarla. Cada día que permanezco consciente es un regalo extraordinario de existir. Sé que mi último día puede llegar en cualquier momento, y precisamente esa certeza es la que me impulsa a vivir con más intensidad, con más curiosidad y con más gratitud.
Quizá seamos apenas un instante en la historia del cosmos. Pero mientras la conciencia permanezca encendida, durante ese breve instante el universo tiene la oportunidad de contemplarse a sí mismo a través de nuestros ojos.
2026-08-08 02:02:41