@enlacenoticiascol: A horas de la posesión presidencial este 7 de agosto, las expectativas de la nación se centran en el inminente cumplimiento de una de sus promesas de campaña más contundentes: el reinicio de los bombardeos a los campamentos guerrilleros a partir del 8 de agosto. La firme advertencia de Abelardo De la Espriella, emitida días antes de consolidar su victoria en las urnas, fijó un ultimátum claro para los grupos armados al margen de la ley. Con la ceremonia de traspaso de mando a la puerta, el país y la fuerza pública aguardan el inicio de esta ofensiva militar de línea dura, la cual promete marcar un giro drástico e inmediato en la estrategia de seguridad nacional desde las primeras horas de su gobierno.