Rutik :
Recuerdo que, en la época universitaria, siempre decíamos: «Jo, es que nos pasamos el día estudiando en la biblioteca, yendo a clase, y el poco tiempo que tenemos libre nos lo pasamos con trabajillos de estos para sacar algún dinero y poder hacer planes».
Pero esa era toda la preocupación. Salíamos de fiesta, la resaca te duraba unas horas, íbamos a la biblioteca, nos echábamos unas risas, estudiábamos… Ahora lo recuerdo con nostalgia, aunque sé que en aquel momento no lo veía de una forma tan positiva.
En aquel momento, es verdad que no teníamos mucho tiempo, pero el que teníamos lo dedicábamos a cosas que de verdad nos llenaban: estar con amigos, tomar algo, salir a bailar, divertirnos, hacer un viaje improvisado con 150 euros de presupuesto… No teníamos mucho dinero, pero tampoco necesitábamos demasiado para sentir que estábamos disfrutando de la vida.
Ahora, sin embargo, tenemos más dinero, pero nuestros gastos parecen infinitos. No podemos comprarnos una casa, vivimos presos en la rueda del alquiler y, cuando acabas de pagar todo, con el poco dinero que te queda, muchas veces no tienes ni con quién quedar ni energías para hacerlo.
Porque, después de trabajar ocho horas, llego a casa y tengo que poner la lavadora, poner el lavavajillas, hacerme la comida, ir a comprar, fregar, recoger, prepararme el táper… Y, cuando acabo todo eso, no tengo ni siquiera una hora para irme a tomar algo con mis colegas, porque ellos están exactamente en el mismo bucle infinito que yo y nadie puede hacer planes habitualmente.
Estamos todos enterrados bajo una montaña de responsabilidades y quehaceres. Y el día que, por fin, consigues quedar con alguien después de dos meses sin veros, te echas tres cervezas y luego te pasas tres días jodido.
En aquel momento éramos felices y no éramos conscientes de cuánto.
2026-08-07 21:35:56