@phuong.chuotbach: Tóc ngắn chỉ đẹp ở ngoài tiệm, mấy bà có sợ thế không #luocdienionam #luocdienchaithangtoc #luocdiendanang #luocdienkhongday

Phượng chuột bạch
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Monday 10 August 2026 12:32:04 GMT
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Amigos, hoy vivimos en una sociedad donde muchas veces hacemos famosas a las personas equivocadas. En redes sociales se han ido normalizando contenidos donde los animales son utilizados para conseguir visualizaciones, “likes” y monetización. Cada vez que compartimos, comentamos, defendemos o seguimos ese tipo de contenido, contribuimos a que siga existiendo. El caso de Josefa Sáez no fue el primero que como fundación cuestionamos públicamente. El año pasado realizamos una publicación a raíz de dos videos que ella compartió. En uno de ellos mostraba un collar con GPS para su perro, indicando que podía activarse desde una aplicación y que emitía descargas eléctricas cuando el animal intentaba salir de la parcela. En otro, mostraba un loro al que se le había impedido volar mediante el corte de parte de un ala, presentándolo como algo normal. Pero más allá de ese caso en particular, queremos hablar del problema de fondo. Las organizaciones de protección animal llevamos años trabajando por el bienestar de miles de animales. Lo hacemos prácticamente sin recursos, en un país donde no existen fondos suficientes para responder a la enorme cantidad de casos que enfrentamos. Para conseguir una donación, para lograr que una campaña tenga alcance o para reunir el dinero que permita salvar una vida, tenemos que esforzarnos diez veces más. Cada publicación representa horas de trabajo, rescates, tratamientos, deudas y una lucha constante por seguir adelante. Sin embargo, mientras ese trabajo pasa muchas veces desapercibido, el contenido que utiliza a los animales para generar polémica o conseguir interacciones puede alcanzar millones de visualizaciones y “likes” en cuestión de minutos. El verdadero problema no termina en quien crea el contenido.  Mientras exista una audiencia que premie este tipo de publicaciones, siempre habrá personas dispuestas a hacer cualquier cosa por conseguir más reproducciones. Los animales no son accesorios, no son herramientas para ganar seguidores ni objetos para generar contenido. Son seres sintientes que merecen respeto, protección y un trato digno.
Amigos, hoy vivimos en una sociedad donde muchas veces hacemos famosas a las personas equivocadas. En redes sociales se han ido normalizando contenidos donde los animales son utilizados para conseguir visualizaciones, “likes” y monetización. Cada vez que compartimos, comentamos, defendemos o seguimos ese tipo de contenido, contribuimos a que siga existiendo. El caso de Josefa Sáez no fue el primero que como fundación cuestionamos públicamente. El año pasado realizamos una publicación a raíz de dos videos que ella compartió. En uno de ellos mostraba un collar con GPS para su perro, indicando que podía activarse desde una aplicación y que emitía descargas eléctricas cuando el animal intentaba salir de la parcela. En otro, mostraba un loro al que se le había impedido volar mediante el corte de parte de un ala, presentándolo como algo normal. Pero más allá de ese caso en particular, queremos hablar del problema de fondo. Las organizaciones de protección animal llevamos años trabajando por el bienestar de miles de animales. Lo hacemos prácticamente sin recursos, en un país donde no existen fondos suficientes para responder a la enorme cantidad de casos que enfrentamos. Para conseguir una donación, para lograr que una campaña tenga alcance o para reunir el dinero que permita salvar una vida, tenemos que esforzarnos diez veces más. Cada publicación representa horas de trabajo, rescates, tratamientos, deudas y una lucha constante por seguir adelante. Sin embargo, mientras ese trabajo pasa muchas veces desapercibido, el contenido que utiliza a los animales para generar polémica o conseguir interacciones puede alcanzar millones de visualizaciones y “likes” en cuestión de minutos. El verdadero problema no termina en quien crea el contenido. Mientras exista una audiencia que premie este tipo de publicaciones, siempre habrá personas dispuestas a hacer cualquier cosa por conseguir más reproducciones. Los animales no son accesorios, no son herramientas para ganar seguidores ni objetos para generar contenido. Son seres sintientes que merecen respeto, protección y un trato digno.

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