Sune Nuñez :
Instituto Nacional de Investigación en Glaciares y Ecosistemas de Montaña
aluvión en Huaraz 1941
¡Aluvión! ¡aluvión!, gritaban las personas mientras corrían desesperadas para ponerse a buen recaudo aquella mañana del 13 de diciembre de 1941, recuerda Godofredo Zegarra Ángeles, un maestro de escuela (ahora jubilado), renombrado escultor y restaurador de imágenes religiosas de la región Áncash.
Eran las 6:45, aproximadamente, de aquel día cuando una parte del glaciar cayó sobre las apacibles aguas de la laguna Palcacocha. Esto produjo su gran desembalse tras romperse el dique natural que las contenía. El desborde las aguas y la fuerza de la gravedad arrasaron todo lo que encontraban a su paso. Los sembríos verdes de esa zona fueron cambiados -tapados- por el color marrón del lodo y del gris de las grandes rocas, mezclados con la oscuridad de la muerte.
En casi 15 minutos la gran masa de lodo llegó a Huaraz, cobrando la vida de unas 1800 personas. “Una ola gigante de nieve, de unos 10 metros se llevaba árboles, destruía casas y arrasaba todo lo que encontraba a su paso. Todos corríamos asustados, llorando, para salvar nuestras vidas y las pocas cosas de valor que teníamos en ese momento. El Hotel de Turistas, que era grande, despareció con toda la gente que se había refugiado ahí”, relata el maestro Zegarra, quien aún tiene en su memoria las trágicas imágenes de “brazos, piernas, cabezas de los cadáveres”.
Cual zarpazo en el nevado, el paso de dicho aluvión dejó una huella de 600 m de ancho, entre las localidades de Raimondi y Centenario.
2026-08-15 04:07:32