@serecomplice: Los hijos crecen, pero la preocupación de un padre no desaparece. Solo cambia de forma. Cuando son pequeños, quieres protegerlos de una caída. Cuando crecen, aparecen decisiones, errores, miedos y batallas a las que ya no puedes acompañarlos como antes. Entonces comprendes una de las partes más difíciles de ser padre: hay lugares a los que tus manos ya no pueden llegar. Para quienes viven la fe, es ahí donde la oración se convierte en otra manera de acompañar. Porque los hijos pueden construir su propio camino, pero el corazón de un padre nunca deja de caminar con ellos. #Reflexión #Familia #PadresEHijos #Consejo #Complice