Vectorial :
Ese es el gran problema. Yo soy un hedonista desde que nací, prácticamente. Muy joven tuve claro que no quería vivir atado a un trabajo de ocho horas, ni cargar con responsabilidades o hijos; quería, dentro de mis posibilidades, ser dueño de mi vida. Y creo que lo he conseguido bastante bien.
Pero también soy consciente de que Epicuro tenía razón. El problema es que los amigos verdaderos, hoy en día, son prácticamente inexistentes. A quienes crean que los tienen, les invito a ponerlo a prueba: tengan una enfermedad grave o necesiten dinero, y descubrirán quién está realmente a su lado.
Con la libertad ocurre algo parecido. Somos libres en la medida en que tenemos dinero, salud y capacidad para decidir dónde y cómo vivir. Y eso, para la mayoría, está muy lejos de ser una libertad absoluta. El resto es bastante fácil de deducir.
Al final, lo importante es ser consciente de lo que uno quiere. Yo quiero paz y tranquilidad; otros necesitan reconocimiento, éxito o fortuna, y lo respeto profundamente. De hecho, mi propia forma de vida no sería posible sin quienes persiguen esas otras cosas.
Porque la felicidad, la tranquilidad y todo aquello que buscamos como seres humanos es relativo. Y, en cierto modo, tan ilusorio como ese supuesto libre albedrío del que creemos disponer. Lo importante no es encontrar una verdad universal sobre cómo vivir, sino entender qué queremos nosotros y tratar de vivir de acuerdo con ello.
2026-08-25 10:50:35