@madihatella: #🇲🇦

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Tuesday 18 August 2026 21:34:25 GMT
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Comments

hadjar1827
Hadjar⭐️ :
bghit hadik fin kitba3oo ؟
2026-08-18 21:39:16
54
lola_lola1808
Lola 💋🎀 :
7aja makat3awdch kola nhar🙂🙂🙂
2026-08-19 04:46:59
5
vargas_999h
Vargas_🇮🇹🇮🇹 :
سحور ليكيشد فينا حنا دراري😂
2026-08-18 23:16:34
12
aya.ayo66
Aya Ayo :
2026-08-18 21:41:18
6
user7674714256321
🦋sara🦋 :
متابعه فضلا وليس امرا وشكرا 🦋😘
2026-08-18 21:41:06
9
simo02796
simo :
وليت كنحبك انا🥰
2026-08-18 21:40:43
3
3otmanaotman787
Othmane Ziani :
زين مشأالله ❤️❤️❤️
2026-08-18 21:45:09
3
khadija.zouhaidi
🍂أم غالي😘 :
2026-08-18 21:57:52
2
3otmanaotman787
Othmane Ziani :
وايه ايه
2026-08-18 21:45:23
1
oussama48t
OuSsAmA48T :
ستك ستك ستك ويا كلع قلب 😍😂
2026-08-19 06:28:04
0
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🌶️ Salsa Molcajeteada para el Domingo Mira, la salsa es el alma del almuerzo, y cuando la haces en molcajete, hasta las piedras cantan. Esta receta es la que hacía mi abuela, la que sale cuando el periódico del domingo se queda sin hojas y lo único que importa es el chile tostado y el ajo que perfuma toda la casa. Es directa, sin cuentos, pero con el corazón puesto en cada golpe de mano. **Ingredientes:** - 4 jitomates rojos bien maduros (que estén suavecitos al tacto, no los duros de supermercado) - 2 chiles serranos (si quieres que pique rico pero no te haga llorar, quítales las venas a uno) - 1 diente de ajo grande - 1/4 de cebolla blanca - Sal de grano al gusto (la de mesa también sirve, pero la de grano es otra cosa) - Un puñito de cilantro fresco, picado finito (opcional, pero yo digo que sí) **Pasos:** Primero, pon un comal a fuego medio. Ahí vas a asar los jitomates, los chiles, el ajo sin pelar y la cebolla en trozos. No te separes, porque el comal es traicionero: voltea los jitomates cuando veas que la piel se ampolla y se empieza a dorar, como a los 5-7 minutos por lado. El ajo lo sacas antes, a los 3 minutos, porque si se quema, amarga toda la salsa. Los chiles los dejas hasta que estén suavecitos, con manchitas negras, pero no carbonizados. Mientras tanto, pon el molcajete a calentar un poquito en el fuego bajo —sí, así, vacío—, para que la piedra no robe el calor de la salsa. Cuando los ingredientes estén listos, pasa el ajo y la cebolla al molcajete y muélelos primero con el tejolote, en círculos, hasta que quede una pasta. Ahí va el primer truco: no le pongas agua todavía, ni te impacientes, porque esa pasta es la base del sabor. Agrega los chiles y sigue moliendo, aplastando bien, y luego los jitomates uno por uno. Ves cómo se suelta el jugo, eso es lo que quieres. Sazona con sal, prueba con un pedacito de tortilla —y si no tienes tortilla a la mano, con el dedo, pero que nadie te vea—. Si sientes que está espesa, agrégale dos cucharadas de agua tibia, pero poquito, porque la salsa debe verse como un atardecer, no como sopa. Revuelve el cilantro hasta el final, justo antes de servir, para que no se oxide. Un secreto que pocos dicen: si la salsa te quedó muy ácida, es porque los jitomates estaban pasados o el comal estaba muy fuerte. La próxima vez, agrégales un trocito de piloncillo al molcajete, no más grande que una uña, y verás cómo se equilibra. Y si quieres que rinda para toda la familia, échale un jitomate más, pero nunca le quites el golpe de piedra, es lo que la hace diferente. Se sirve en el molcajete mismo, con su cuchara de madera, junto a unos huevos estrellados o unas carnitas. Cada vez que la hago, pienso que la cocina es mi ofrenda, mi manera de dar gracias por el maíz y el sol. Que Dios te bendiga la mano y el molcajete. ¡Buen provecho! 🌽
🌶️ Salsa Molcajeteada para el Domingo Mira, la salsa es el alma del almuerzo, y cuando la haces en molcajete, hasta las piedras cantan. Esta receta es la que hacía mi abuela, la que sale cuando el periódico del domingo se queda sin hojas y lo único que importa es el chile tostado y el ajo que perfuma toda la casa. Es directa, sin cuentos, pero con el corazón puesto en cada golpe de mano. **Ingredientes:** - 4 jitomates rojos bien maduros (que estén suavecitos al tacto, no los duros de supermercado) - 2 chiles serranos (si quieres que pique rico pero no te haga llorar, quítales las venas a uno) - 1 diente de ajo grande - 1/4 de cebolla blanca - Sal de grano al gusto (la de mesa también sirve, pero la de grano es otra cosa) - Un puñito de cilantro fresco, picado finito (opcional, pero yo digo que sí) **Pasos:** Primero, pon un comal a fuego medio. Ahí vas a asar los jitomates, los chiles, el ajo sin pelar y la cebolla en trozos. No te separes, porque el comal es traicionero: voltea los jitomates cuando veas que la piel se ampolla y se empieza a dorar, como a los 5-7 minutos por lado. El ajo lo sacas antes, a los 3 minutos, porque si se quema, amarga toda la salsa. Los chiles los dejas hasta que estén suavecitos, con manchitas negras, pero no carbonizados. Mientras tanto, pon el molcajete a calentar un poquito en el fuego bajo —sí, así, vacío—, para que la piedra no robe el calor de la salsa. Cuando los ingredientes estén listos, pasa el ajo y la cebolla al molcajete y muélelos primero con el tejolote, en círculos, hasta que quede una pasta. Ahí va el primer truco: no le pongas agua todavía, ni te impacientes, porque esa pasta es la base del sabor. Agrega los chiles y sigue moliendo, aplastando bien, y luego los jitomates uno por uno. Ves cómo se suelta el jugo, eso es lo que quieres. Sazona con sal, prueba con un pedacito de tortilla —y si no tienes tortilla a la mano, con el dedo, pero que nadie te vea—. Si sientes que está espesa, agrégale dos cucharadas de agua tibia, pero poquito, porque la salsa debe verse como un atardecer, no como sopa. Revuelve el cilantro hasta el final, justo antes de servir, para que no se oxide. Un secreto que pocos dicen: si la salsa te quedó muy ácida, es porque los jitomates estaban pasados o el comal estaba muy fuerte. La próxima vez, agrégales un trocito de piloncillo al molcajete, no más grande que una uña, y verás cómo se equilibra. Y si quieres que rinda para toda la familia, échale un jitomate más, pero nunca le quites el golpe de piedra, es lo que la hace diferente. Se sirve en el molcajete mismo, con su cuchara de madera, junto a unos huevos estrellados o unas carnitas. Cada vez que la hago, pienso que la cocina es mi ofrenda, mi manera de dar gracias por el maíz y el sol. Que Dios te bendiga la mano y el molcajete. ¡Buen provecho! 🌽

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