Jennifer Jiménez Azuaje :
Título: El laberinto del corazón: Cuando el capricho se disfraza de amor
Escena 1: La tormenta y la distancia
La historia comienza con una mujer profesional, fuerte y dedicada, que ya conocía la valentía de criar a un hijo sola. En su camino apareció Omar, y con el tiempo, la promesa de una familia compartida. Sin embargo, la vida les puso una dura prueba: la pérdida de su bebé tras un embarazo difícil. El dolor, desgarrador e incalculable, en lugar de unirlos, abrió una brecha. Ella buscó refugio en el trabajo para no sentir; él buscó consuelo e infidelidad en otros brazos. El vínculo se rompió por primera vez.
Escena 2: Círculos repetidos y máscaras
A pesar de iniciar una nueva relación, el fantasma del pasado no se borró. Ella regresó a buscar a Omar, utilizando la nostalgia y el cariño de su hijo hacia él como puente para intentarlo. Pero las dinámicas no cambiaron: el trabajo seguía siendo su prioridad. Buscando respuestas espirituales, comenzó a asistir a una iglesia evangélica y a recibir consejo pastoral. Mientras mostraba una faceta de fe y cercanía a Dios, por otro lado mantenía viva la desconfianza. Cuando le dijeron que Omar estaba con otra mujer, lo enfrentó; él lo negó, pero la ruptura fue inevitable. Apenas un mes después, ella ya estaba en una nueva relación.
Escena 3: El juego del dominio
Poco dura lo que no tiene raíz sólida. Tras dejar a su última pareja, el patrón volvió a repetirse: buscar nuevamente a Omar. Al verlo desmotivado y descuidando su negocio, surge una reflexión reveladora: ¿es ella una mala influencia en su vida? La verdad sale a la luz sin rodeos: la búsqueda incesante no nace del deseo de construir, sino del afán de posesión y de "tenerlo a sus pies".
Reflexión general: ¿Es esto verdadero amor?
La respuesta corta y directa es no. Lo que sientes hacia Omar no es amor, sino apego, necesidad de control y un ciclo de posesión. El amor verdadero no busca dominar, no utiliza la manipulación ni usa a los hijos como carnada emocional para retener a alguien. El amor edifica, sana y busca el bienestar de la otra persona, incluso cuando eso significa dejarla ir.
Consejo para la vida y la fe
* Dios no se complace con la doble moral:
2026-08-21 23:37:33