𝕯𝖆𝖓𝖎𝖊𝖑𓆩𓆪 :
El primero vio caer la máscara de Iron Man frente a él. Por un instante, creyó que aquel era el momento que había estado esperando, la oportunidad de demostrar que podía superar cada obstáculo que su padre había puesto en su camino. Pero antes de poder siquiera tocarla, su padre se la quitó y lo descalificó. No hubo recompensa, no hubo reconocimiento… solo la sensación de que todo su esfuerzo había sido en vano.
El segundo intento nació de la frustración. Había aprendido que incluso cuando haces todo bien, alguien puede arrebatarte aquello que creías haber ganado. Y fue entonces cuando comprendió que la justicia no siempre llega por las buenas. Así que, cuando llegó el momento de elegir su destino, ya no buscó convertirse en un héroe.
Buscó poder.
Frente a él apareció la espada roja de Star Wars. Y sin dudarlo, la tomó entre sus manos. No porque desde el principio quisiera pertenecer al lado oscuro, sino porque el rencor había comenzado a ocupar el lugar donde antes estaba la ilusión. Su padre le había quitado la máscara… y, sin saberlo, había creado algo mucho más peligroso.
Porque aquel niño ya no quería demostrar que podía ser un héroe.
Quería demostrar que nadie volvería a quitarle lo que consideraba suyo.
Y así, por una simple máscara de Iron Man, nació su venganza. El camino hacia la luz había quedado atrás. La espada roja brilló en sus manos mientras el niño aceptaba el lado oscuro… no por maldad, sino porque alguien le enseñó demasiado pronto lo que se siente cuando te arrebatan una victoria. Y desde ese momento, el que pudo haber sido un héroe decidió convertirse en aquello que todos temían
2026-08-20 14:18:42