イサベラ :3 :
Génesis 28:16
«Entonces Jacob despertó de su sueño y dijo: “Ciertamente el Señor está en este lugar, y yo no lo sabía”».
Muchas veces creemos que Dios nos abandona, que no nos responde y que nos ignora, pero no es así. Él, aunque no lo notemos, siempre está con nosotros. Su Espíritu nos consuela, nos instruye y busca guiarnos por el camino correcto. Cuando nos sentimos mal, cuando todos nos abandonan, nos traicionan o sucede cualquier cosa, recordemos que Dios está con nosotros. Pero somos nosotros quienes debemos permitirle entrar en nuestros corazones, porque Él no nos obligará. Muchas veces, es nuestro orgullo lo que nos impide desear que Dios se acerque a nosotros; es la carne la que nos dice que no necesitamos al Rey de reyes (Dios). Sin embargo, nuestro espíritu y nuestra alma siempre lo anhelarán. Creamos en Él, amémosle sobre todas las cosas, aunque sea difícil, porque hay tentaciones, muchas, pero resistamos, y allí tendremos recompensa en el cielo. ¡Jesús viene, arrepintámonos! ¡Quiero que todos estemos en el cielo con Dios! Y si yo lo anhelo tanto, no puedo imaginar cuánto lo anhela Dios, nuestro Padre. ¡Volvamos a casa, Dios nos espera con los brazos abiertos!
¡Que Dios los bendiga!
2026-08-28 01:52:03