ALEJANDRA :
ya pasó un año y medio desde aquel día. No fue fácil, nunca lo fue. Todavía recuerdo todas esas noches, días y meses casi un año en los que lloraba muchísimo, con una ansiedad enorme y sintiendo que había perdido el rumbo, incluso sin ser consciente de mí misma. Pero algo que aprendí durante todo ese tiempo fue que nada volvería a ser igual. Tenía dos opciones, prender a soltar y seguir adelante, o quedarme hundida en un vacío mientras que el continuaba con su vida. Hoy solo quedan recuerdos, mas no amor. Tengo una carrera, un trabajo y mis metas mucho más firmes. Y aunque en su momento pensé que ese dolor nunca terminaría, hoy puedo decir que todo, en algún momento, deja de doler, todo cambia, incluso tu
2026-09-09 03:14:50