@analiecatapcangco: #DivinelyProtected #survivor #hydrocephalus #braintumor #TTC

DoctoraTinderaLibutera
DoctoraTinderaLibutera
Open In TikTok:
Region: PH
Saturday 22 August 2026 18:21:02 GMT
64
1
0
0

Music

Download

Comments

There are no more comments for this video.
To see more videos from user @analiecatapcangco, please go to the Tikwm homepage.

Other Videos

🧡 Bacalao a la Vizcaína para Cuaresma Mira, hija, cuando yo amasaba el pan a las cuatro de la mañana, con el frío metiéndose entre los dedos y el primer bocado siempre se lo ofrecía a Dios, aprendí que los platillos de vigilia tienen su propia alma. Este bacalao es de esos que se hacen en Semana Santa, cuando no se come carne y la casa huele a aceite de oliva y a promesas cumplidas. Te voy a contar cómo lo hago yo, que lo he cocinado para el cumpleaños de mi comadre y para el viernes santo, con el mismo cariño. - 1 kilo de bacalao seco desalado (ya remojado desde el día anterior, cambiándole el agua tres veces) - 4 jitomates grandes, asados - 2 cebollas blancas, una para la salsa y otra para la guarnición - 4 dientes de ajo - 1 cabeza de ajo entera, sin pelar - 3 chiles guajillo, desvenados y remojados en agua caliente - 2 chiles anchos, igual - 1 taza de aceite de oliva (no le escatimes, que esto es lo que le da el sabor) - 1 lata de aceitunas sin hueso (180 g) - 1/2 taza de alcaparras - 1 manojo de perejil fresco - 2 hojas de laurel - 1 ramita de tomillo - 1/2 kilo de papas, peladas y en rodajas de medio dedo - Sal y pimienta, pero con cuidado, que el bacalao ya trae su sal Primero, pon el bacalao ya desalado en una olla con agua fría, las hojas de laurel y la cabeza de ajo entera. Que hierva a fuego medio, y cuando empiece a soltar esa espuma blanca que parece nube, la retiras con una cuchara. Ahí está el sabor, en esa espuma, no te la vayas a llevar toda. Diez minutos de hervor, ni uno más, porque luego se pone duro. Lo sacas, lo desmenuzas en pedazos grandes, y apartas el agua de cocción, que te va a servir después. Mientras, en un comal bien caliente, asas los jitomates, la cebolla entera sin pelar y los ajos. Cuando la piel se les quema y se desprende, los pelas y los pones en la licuadora con los chiles ya remojados y escurridos. Mueles con un poco del agua del bacalao, hasta que quede una salsa espesa, color ladrillo. En una cazuela de barro, si tienes, o en una olla de fondo grueso, calienta el aceite de oliva a fuego medio. Acuérdate de aquel billete arrugado que mi abuela guardaba en el bolsillo del mandil para comprar el aceite, decía que era el que hacía la diferencia. Sofríe la otra cebolla en rebanadas delgadas hasta que esté transparente, luego vierte la salsa de la licuadora. Deja que hierva y se espese, unos 15 minutos, moviendo de vez en cuando para que no se pegue. Agrega las papas en rodajas y el bacalao desmenuzado. Tapa y cocina a fuego bajo por 20 minutos. Las papas deben quedar suaves, pero enteras, que no se deshagan. Si ves que se seca, le agregas un chorrito del agua de cocción del bacalao. Al final, incorpora las aceitunas y las alcaparras, y espolvorea el perejil picado. Rectifica la sal, pero con cuidado, que el bacalao ya es salado de por sí. Este platillo se sirve caliente, con un arroz blanco de guarnición y unas tortillas de maíz, que para mojar la salsa no hay nada mejor. Y cuando lo pongas en la mesa, persígnate y da gracias, porque compartir la comida es el verdadero milagro de la multiplicación. Que Dios los bendiga y que les sepa a fiesta, a recuerdo y a casa. ¡Buen provecho!
🧡 Bacalao a la Vizcaína para Cuaresma Mira, hija, cuando yo amasaba el pan a las cuatro de la mañana, con el frío metiéndose entre los dedos y el primer bocado siempre se lo ofrecía a Dios, aprendí que los platillos de vigilia tienen su propia alma. Este bacalao es de esos que se hacen en Semana Santa, cuando no se come carne y la casa huele a aceite de oliva y a promesas cumplidas. Te voy a contar cómo lo hago yo, que lo he cocinado para el cumpleaños de mi comadre y para el viernes santo, con el mismo cariño. - 1 kilo de bacalao seco desalado (ya remojado desde el día anterior, cambiándole el agua tres veces) - 4 jitomates grandes, asados - 2 cebollas blancas, una para la salsa y otra para la guarnición - 4 dientes de ajo - 1 cabeza de ajo entera, sin pelar - 3 chiles guajillo, desvenados y remojados en agua caliente - 2 chiles anchos, igual - 1 taza de aceite de oliva (no le escatimes, que esto es lo que le da el sabor) - 1 lata de aceitunas sin hueso (180 g) - 1/2 taza de alcaparras - 1 manojo de perejil fresco - 2 hojas de laurel - 1 ramita de tomillo - 1/2 kilo de papas, peladas y en rodajas de medio dedo - Sal y pimienta, pero con cuidado, que el bacalao ya trae su sal Primero, pon el bacalao ya desalado en una olla con agua fría, las hojas de laurel y la cabeza de ajo entera. Que hierva a fuego medio, y cuando empiece a soltar esa espuma blanca que parece nube, la retiras con una cuchara. Ahí está el sabor, en esa espuma, no te la vayas a llevar toda. Diez minutos de hervor, ni uno más, porque luego se pone duro. Lo sacas, lo desmenuzas en pedazos grandes, y apartas el agua de cocción, que te va a servir después. Mientras, en un comal bien caliente, asas los jitomates, la cebolla entera sin pelar y los ajos. Cuando la piel se les quema y se desprende, los pelas y los pones en la licuadora con los chiles ya remojados y escurridos. Mueles con un poco del agua del bacalao, hasta que quede una salsa espesa, color ladrillo. En una cazuela de barro, si tienes, o en una olla de fondo grueso, calienta el aceite de oliva a fuego medio. Acuérdate de aquel billete arrugado que mi abuela guardaba en el bolsillo del mandil para comprar el aceite, decía que era el que hacía la diferencia. Sofríe la otra cebolla en rebanadas delgadas hasta que esté transparente, luego vierte la salsa de la licuadora. Deja que hierva y se espese, unos 15 minutos, moviendo de vez en cuando para que no se pegue. Agrega las papas en rodajas y el bacalao desmenuzado. Tapa y cocina a fuego bajo por 20 minutos. Las papas deben quedar suaves, pero enteras, que no se deshagan. Si ves que se seca, le agregas un chorrito del agua de cocción del bacalao. Al final, incorpora las aceitunas y las alcaparras, y espolvorea el perejil picado. Rectifica la sal, pero con cuidado, que el bacalao ya es salado de por sí. Este platillo se sirve caliente, con un arroz blanco de guarnición y unas tortillas de maíz, que para mojar la salsa no hay nada mejor. Y cuando lo pongas en la mesa, persígnate y da gracias, porque compartir la comida es el verdadero milagro de la multiplicación. Que Dios los bendiga y que les sepa a fiesta, a recuerdo y a casa. ¡Buen provecho!

About