@ha.xinh9x: 【SOARFLY Đệm Ô Tô Ghế Sau】#haxinh9x #demghesauoto

Hà xinh 9x
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Sunday 23 August 2026 04:35:41 GMT
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🍗 Tinga de pollo para cuando llega la familia Mira, la tinga es de esos platillos que saben a domingo, a fiesta, a que ya llegaron todos los cuñados y los primos y la mesa se llena de platos y de risas. Yo la aprendí de mi abuela, que la hacía para el día de la Virgen de Guadalupe, cuando la casa olía a epazote y a comino desde las seis de la mañana. Y te digo, no hay nada como servirla en tostadas doradas, con crema, lechuga y un poco de aguacate, mientras la familia se arremolina en la cocina. Para esta receta vas a necesitar: - 1 kilo de pechuga de pollo (o pierna, la que tengas, pero sin hueso) - 4 jitomates grandes, bien maduros - 1 cebolla morada o blanca, mediana - 2 chiles chipotles en adobo (o más si te gusta el pique, pero con cuidado) - 2 dientes de ajo - 1 ramita de epazote fresco (si no consigues, orégano seco le da un toque diferente) - Sal y pimienta al gusto - Aceite vegetal, el necesario - Para servir: tostadas, crema, lechuga finamente picada, aguacate en rebanadas, y si quieres, un poco de queso fresco desmoronado Ahora, ponte cómoda porque esto es más fácil de lo que parece. Primero, cuece el pollo en una olla con agua, sal y medio ajo. Que hierva a fuego medio unos 20 minutos, hasta que esté tierno. No lo dejes secar, que el caldo lo vas a usar después. Mientras tanto, asa los jitomates en un comal o sartén, hasta que la piel se queme un poco y suelten su jugo. Ese olor a jitomate asado es el secreto, no lo saltes. Luego, licúa los jitomates con los chipotles, el otro diente de ajo y un chorrito del caldo de pollo. Tiene que quedar una salsa espesa, no aguada. Cuando el pollo esté cocido, deshébralo con dos tenedores. No lo hagas muy chiquito, que quede con textura, como para que se sienta en la boca. En una cacerola grande, calienta un poco de aceite y acitrona la cebolla en rebanadas delgadas, hasta que esté transparente. Luego, vacía la salsa de jitomate y chipotle, y deja que hierva unos 5 minutos para que se concentre el sabor. Agrega el pollo deshebrado y el epazote, y cocina a fuego bajo, moviendo de vez en cuando, por 10-15 minutos. Si ves que se seca mucho, añade más caldo, pero que no quede aguado, sino meloso, como un guiso que se pega a la cuchara. Aquí va un truco que solo te digo a ti: cuando la tinga esté lista, apaga el fuego y déjala reposar tapada unos 10 minutos. Eso hace que los sabores se junten y el chipotle no se sienta tan bravo. Y otro detalle: si la salsa te queda muy picosa, agrégale un poco de crema o un trozo de pan mientras licúas, eso le baja el fuego sin perder el sabor. Sirve las tostadas con una cama de lechuga, encima la tinga caliente, un chorrito de crema, unas rebanadas de aguacate y, si quieres, un poco de queso. A mí me gusta ponerlas en una bandeja grande, para que cada quien arme la suya. Y luego, cuando ya todos están comiendo, me acuerdo de mi abuela y de su cuaderno rayado de apuntes, donde escribía las recetas con letra temblorosa, y pienso que el verdadero milagro de la multiplicación de los alimentos es compartir esto con los que quieres. Que Dios los bendiga y que la tinga siempre alcance para todos. ¡Buen provecho!
🍗 Tinga de pollo para cuando llega la familia Mira, la tinga es de esos platillos que saben a domingo, a fiesta, a que ya llegaron todos los cuñados y los primos y la mesa se llena de platos y de risas. Yo la aprendí de mi abuela, que la hacía para el día de la Virgen de Guadalupe, cuando la casa olía a epazote y a comino desde las seis de la mañana. Y te digo, no hay nada como servirla en tostadas doradas, con crema, lechuga y un poco de aguacate, mientras la familia se arremolina en la cocina. Para esta receta vas a necesitar: - 1 kilo de pechuga de pollo (o pierna, la que tengas, pero sin hueso) - 4 jitomates grandes, bien maduros - 1 cebolla morada o blanca, mediana - 2 chiles chipotles en adobo (o más si te gusta el pique, pero con cuidado) - 2 dientes de ajo - 1 ramita de epazote fresco (si no consigues, orégano seco le da un toque diferente) - Sal y pimienta al gusto - Aceite vegetal, el necesario - Para servir: tostadas, crema, lechuga finamente picada, aguacate en rebanadas, y si quieres, un poco de queso fresco desmoronado Ahora, ponte cómoda porque esto es más fácil de lo que parece. Primero, cuece el pollo en una olla con agua, sal y medio ajo. Que hierva a fuego medio unos 20 minutos, hasta que esté tierno. No lo dejes secar, que el caldo lo vas a usar después. Mientras tanto, asa los jitomates en un comal o sartén, hasta que la piel se queme un poco y suelten su jugo. Ese olor a jitomate asado es el secreto, no lo saltes. Luego, licúa los jitomates con los chipotles, el otro diente de ajo y un chorrito del caldo de pollo. Tiene que quedar una salsa espesa, no aguada. Cuando el pollo esté cocido, deshébralo con dos tenedores. No lo hagas muy chiquito, que quede con textura, como para que se sienta en la boca. En una cacerola grande, calienta un poco de aceite y acitrona la cebolla en rebanadas delgadas, hasta que esté transparente. Luego, vacía la salsa de jitomate y chipotle, y deja que hierva unos 5 minutos para que se concentre el sabor. Agrega el pollo deshebrado y el epazote, y cocina a fuego bajo, moviendo de vez en cuando, por 10-15 minutos. Si ves que se seca mucho, añade más caldo, pero que no quede aguado, sino meloso, como un guiso que se pega a la cuchara. Aquí va un truco que solo te digo a ti: cuando la tinga esté lista, apaga el fuego y déjala reposar tapada unos 10 minutos. Eso hace que los sabores se junten y el chipotle no se sienta tan bravo. Y otro detalle: si la salsa te queda muy picosa, agrégale un poco de crema o un trozo de pan mientras licúas, eso le baja el fuego sin perder el sabor. Sirve las tostadas con una cama de lechuga, encima la tinga caliente, un chorrito de crema, unas rebanadas de aguacate y, si quieres, un poco de queso. A mí me gusta ponerlas en una bandeja grande, para que cada quien arme la suya. Y luego, cuando ya todos están comiendo, me acuerdo de mi abuela y de su cuaderno rayado de apuntes, donde escribía las recetas con letra temblorosa, y pienso que el verdadero milagro de la multiplicación de los alimentos es compartir esto con los que quieres. Que Dios los bendiga y que la tinga siempre alcance para todos. ¡Buen provecho!

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