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Rosicleide pessanha ofc 🦋
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_katathlipsi_
⛧Azazel ⛧ :
Primeiro, e um grande admirador dessa beleza.🌷
2026-08-23 22:10:47
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🍲 Caldo de res con verduras, el que sana el alma Mira, hija, cuando uno va a llevar de comer a una casa que está de luto, no hay que llevar nada complicado. Lo que se necesita es algo que huela a hogar, que abrace el estómago y que no tenga que calentarse con prisas. Este caldo de res es el que yo hacía cuando mi comadre perdió a su mamá, y te digo que hasta el zumbido del refrigerador vacío se oía menos triste cuando llegaba el olor a verduras y carne sudando en la lumbre. La fe está en los ingredientes, porque cada uno es un regalo. Así que pon atención, que esto no lleva ciencia, pero sí cariño. - Medio kilo de carne de res para caldo (puede ser chamorro, espinazo o aguja, lo que tengas a mano) - 2 huesos de tuétano (si consigues, porque le da esa grasa que hace borbotear el caldo) - 1 cebolla blanca grande, partida a la mitad - 4 dientes de ajo, sin pelar - 2 ramas de cilantro fresco - Sal al gusto - 3 zanahorias, peladas y en trozos grandes - 2 calabazas verdes, en rodajas - 2 elotes, partidos en tres cada uno - 1 papa grande, pelada y en cubos - 1 jícama mediana, en trozos (esto es secreto de mi abuela) - Un puño de arroz (opcional, pero espesa y da cuerpo) Pon la carne y los huesos en una olla grande, bien lavados. Cúbrelos con agua como dos dedos arriba de la carne. Agrega la cebolla, los ajos, el cilantro y un poco de sal. Pon a fuego alto, y cuando empiece a hervir, vas a ver que sale una espuma blanca. Esa espuma hay que quitarla con una cuchara, porque si no, el caldo se nubla y sabe a corral. No te apures, es normal que suelte. A mí me gusta pensar que esa espuma son las penas que se van. Baja el fuego a medio-bajo, tapa la olla y deja cocer así una hora y media. El truco aquí es que la carne se tiene que deshebrar solita cuando la toques con el tenedor. Si no, falta cocción. Mientras tanto, en otra olla, pon a hervir agua con un poco de sal y suelta las verduras por separado: primero los elotes, porque son duros, luego las zanahorias, y al final la papa y la jícama. No las cuezas de más, que queden firmes, porque luego se deshacen en el caldo. Cuando la carne ya esté suave, saca la cebolla y los ajos, y desecha el cilantro. Si quieres, puedes licuar la cebolla y los ajos con un poco de caldo y regresarlos, para que el caldo quede más espeso y sabroso. Pero yo prefiero dejarlos enteros, que se vea la mano de Dios en cada cosa. Agrega las verduras cocidas al caldo, junto con el arroz si lo vas a poner. Deja hervir todo junto otros 15 minutos, para que los sabores se abracen. Prueba la sal, y si ves que le falta, ponle más. El caldo tiene que saber a tierra, a memoria, a consuelo. Sirve bien caliente, con un poco de cilantro fresco picado y unas gotas de limón. Si el vecino tiene tortillas, mejor. Y si no, pues el caldo solo es como un abrazo de Dios. Que el Señor bendiga esta comida y la mano que la preparó. Que al que la recibe le llegue no solo el calor del plato, sino el del corazón. Amén.
🍲 Caldo de res con verduras, el que sana el alma Mira, hija, cuando uno va a llevar de comer a una casa que está de luto, no hay que llevar nada complicado. Lo que se necesita es algo que huela a hogar, que abrace el estómago y que no tenga que calentarse con prisas. Este caldo de res es el que yo hacía cuando mi comadre perdió a su mamá, y te digo que hasta el zumbido del refrigerador vacío se oía menos triste cuando llegaba el olor a verduras y carne sudando en la lumbre. La fe está en los ingredientes, porque cada uno es un regalo. Así que pon atención, que esto no lleva ciencia, pero sí cariño. - Medio kilo de carne de res para caldo (puede ser chamorro, espinazo o aguja, lo que tengas a mano) - 2 huesos de tuétano (si consigues, porque le da esa grasa que hace borbotear el caldo) - 1 cebolla blanca grande, partida a la mitad - 4 dientes de ajo, sin pelar - 2 ramas de cilantro fresco - Sal al gusto - 3 zanahorias, peladas y en trozos grandes - 2 calabazas verdes, en rodajas - 2 elotes, partidos en tres cada uno - 1 papa grande, pelada y en cubos - 1 jícama mediana, en trozos (esto es secreto de mi abuela) - Un puño de arroz (opcional, pero espesa y da cuerpo) Pon la carne y los huesos en una olla grande, bien lavados. Cúbrelos con agua como dos dedos arriba de la carne. Agrega la cebolla, los ajos, el cilantro y un poco de sal. Pon a fuego alto, y cuando empiece a hervir, vas a ver que sale una espuma blanca. Esa espuma hay que quitarla con una cuchara, porque si no, el caldo se nubla y sabe a corral. No te apures, es normal que suelte. A mí me gusta pensar que esa espuma son las penas que se van. Baja el fuego a medio-bajo, tapa la olla y deja cocer así una hora y media. El truco aquí es que la carne se tiene que deshebrar solita cuando la toques con el tenedor. Si no, falta cocción. Mientras tanto, en otra olla, pon a hervir agua con un poco de sal y suelta las verduras por separado: primero los elotes, porque son duros, luego las zanahorias, y al final la papa y la jícama. No las cuezas de más, que queden firmes, porque luego se deshacen en el caldo. Cuando la carne ya esté suave, saca la cebolla y los ajos, y desecha el cilantro. Si quieres, puedes licuar la cebolla y los ajos con un poco de caldo y regresarlos, para que el caldo quede más espeso y sabroso. Pero yo prefiero dejarlos enteros, que se vea la mano de Dios en cada cosa. Agrega las verduras cocidas al caldo, junto con el arroz si lo vas a poner. Deja hervir todo junto otros 15 minutos, para que los sabores se abracen. Prueba la sal, y si ves que le falta, ponle más. El caldo tiene que saber a tierra, a memoria, a consuelo. Sirve bien caliente, con un poco de cilantro fresco picado y unas gotas de limón. Si el vecino tiene tortillas, mejor. Y si no, pues el caldo solo es como un abrazo de Dios. Que el Señor bendiga esta comida y la mano que la preparó. Que al que la recibe le llegue no solo el calor del plato, sino el del corazón. Amén.

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