dayaorisan :
Si tienes la sensibilidad o la intuición para percibir señales, sueños o visiones, tu compromiso no debe ser contagiar pánico, sino dar paz. Cuando alguien utiliza un espacio para hablar de terremotos y destrucción desde el pavor o por buscar atención, olvida la instrucción explícita del Creador: "Pastorea mis ovejas, apacienta mis ovejas" (Juan 21:15-17), que significa dar calma, guía y amparo, no zozobra.
Las sacudidas o los momentos de gran cambio no tienen por qué interpretarse como muerte o castigo. Recordemos el pacto de Dios en Génesis 9:13-15, cuando puso el arcoíris en el cielo como promesa eterna de que jamás volvería a destruir la Tierra ni a la humanidad. La promesa divina siempre es de vida, transformación y crecimiento.
Quienes experimentamos intuiciones o visiones intensas debemos entender que cada persona construye su realidad a través de lo que transmite. Si alimentamos el miedo, bajamos el ánimo de la gente y generamos tensión; si transmitimos empatía, unión y amor propio, ayudamos a que las personas se tranquilicen y encuentren su propio centro.
Todos los seres vivos, las personas y la naturaleza estamos conectados en una misma realidad. Si vas a usar tu voz y tus dones para hablarle a los demás, hazlo para recordarles su capacidad de amar, de cuidar su entorno y de vivir en armonía, no para asustar a quienes necesitan guía y calma.
2026-08-26 14:41:44