@serigala.hitam773: #CapCut

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Saturday 29 August 2026 03:24:34 GMT
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🥖 Pan de muerto del altar Mira, cuando pienso en el pan de muerto, siempre me acuerdo de ese milagro de la multiplicación de los panes. No porque aquí vayamos a alimentar a una multitud, sino porque este pan es para los que ya no están, y de alguna manera, al ponerlo en el altar el 2 de noviembre, se vuelve alimento del alma. Yo lo amaso a las 4 de la mañana, cuando todavía está oscuro, y mientras lo trabajo, rezo un Padrenuestro por cada uno de los que se fueron. El primer pan que sale del horno siempre lo pongo en una mesita aparte, como ofrenda. Es un ritual, ¿sabes? Como cuando el café se derrama en la mesa y en lugar de enojarte, sonríes porque sabes que es un recuerdo que llega sin avisar. Ingredientes: - 500 gramos de harina de trigo (de la de fuerza, la que tiene más gluten) - 100 gramos de mantequilla a temperatura ambiente - 100 gramos de azúcar - 2 huevos grandes - 1 yema de huevo extra - 1 taza de leche tibia (250 ml, más o menos) - 25 gramos de levadura fresca (o 7 gramos de seca) - 1 cucharadita de esencia de azahar (esto es secreto de familia, le da ese olor a tradición) - 1 pizca de sal - Ralladura de 1 naranja Para decorar: - 1 huevo batido con un chorrito de leche - Azúcar blanca o glass - Mantequilla derretida para untar después de hornear Aquí te va el truco: la levadura fresca se deshace en la leche tibia con una cucharadita de azúcar, y la dejas reposar 10 minutos hasta que haga espuma. Si no espumea, tiraste tu tiempo, mejor compra otra. En un tazón grande, mezclas la harina con la sal y la ralladura de naranja. Haces un hoyo en el centro y ahí pones la mantequilla, los huevos, la yema, el azúcar, la esencia de azahar y la levadura ya activada. Empiezas a mezclar con las manos limpias, como si estuvieras abrazando la masa, hasta que todo se integre. Amasa durante 15 minutos, no te rajes, que el gluten necesita trabajo. La masa debe quedar suave y elástica, como la piel de un bebé. Si está muy pegajosa, añade un poco más de harina, pero no te pases, porque el pan quedará duro. Deja reposar la masa en un tazón engrasado con aceite, tapada con un trapo húmedo, durante 1 hora o hasta que doble su tamaño. En mi cocina, que es fría, a veces tarda hasta 1 hora y media. Ahí es donde rezo, mientras espero. Después, desgasifica la masa golpeándola suavemente, y divídela en dos partes: una grande para el cuerpo del pan y una chica para los huesitos y la bolita de arriba. Forma bolitas con la parte chica, haz tiras largas y redondas, y colócalas en forma de cruz sobre el pan. Ponle la bolita en el centro. Píntalo con el huevo batido y déjalo reposar otra media hora. Hornea a 180°C durante 25-30 minutos, hasta que esté doradito. Cuando lo saques, todavía caliente, úntale mantequilla derretida y espolvorea azúcar. El olor te va a transportar, te lo juro. Que el Señor bendiga esta mesa y los recuerdos que compartimos. Amén.
🥖 Pan de muerto del altar Mira, cuando pienso en el pan de muerto, siempre me acuerdo de ese milagro de la multiplicación de los panes. No porque aquí vayamos a alimentar a una multitud, sino porque este pan es para los que ya no están, y de alguna manera, al ponerlo en el altar el 2 de noviembre, se vuelve alimento del alma. Yo lo amaso a las 4 de la mañana, cuando todavía está oscuro, y mientras lo trabajo, rezo un Padrenuestro por cada uno de los que se fueron. El primer pan que sale del horno siempre lo pongo en una mesita aparte, como ofrenda. Es un ritual, ¿sabes? Como cuando el café se derrama en la mesa y en lugar de enojarte, sonríes porque sabes que es un recuerdo que llega sin avisar. Ingredientes: - 500 gramos de harina de trigo (de la de fuerza, la que tiene más gluten) - 100 gramos de mantequilla a temperatura ambiente - 100 gramos de azúcar - 2 huevos grandes - 1 yema de huevo extra - 1 taza de leche tibia (250 ml, más o menos) - 25 gramos de levadura fresca (o 7 gramos de seca) - 1 cucharadita de esencia de azahar (esto es secreto de familia, le da ese olor a tradición) - 1 pizca de sal - Ralladura de 1 naranja Para decorar: - 1 huevo batido con un chorrito de leche - Azúcar blanca o glass - Mantequilla derretida para untar después de hornear Aquí te va el truco: la levadura fresca se deshace en la leche tibia con una cucharadita de azúcar, y la dejas reposar 10 minutos hasta que haga espuma. Si no espumea, tiraste tu tiempo, mejor compra otra. En un tazón grande, mezclas la harina con la sal y la ralladura de naranja. Haces un hoyo en el centro y ahí pones la mantequilla, los huevos, la yema, el azúcar, la esencia de azahar y la levadura ya activada. Empiezas a mezclar con las manos limpias, como si estuvieras abrazando la masa, hasta que todo se integre. Amasa durante 15 minutos, no te rajes, que el gluten necesita trabajo. La masa debe quedar suave y elástica, como la piel de un bebé. Si está muy pegajosa, añade un poco más de harina, pero no te pases, porque el pan quedará duro. Deja reposar la masa en un tazón engrasado con aceite, tapada con un trapo húmedo, durante 1 hora o hasta que doble su tamaño. En mi cocina, que es fría, a veces tarda hasta 1 hora y media. Ahí es donde rezo, mientras espero. Después, desgasifica la masa golpeándola suavemente, y divídela en dos partes: una grande para el cuerpo del pan y una chica para los huesitos y la bolita de arriba. Forma bolitas con la parte chica, haz tiras largas y redondas, y colócalas en forma de cruz sobre el pan. Ponle la bolita en el centro. Píntalo con el huevo batido y déjalo reposar otra media hora. Hornea a 180°C durante 25-30 minutos, hasta que esté doradito. Cuando lo saques, todavía caliente, úntale mantequilla derretida y espolvorea azúcar. El olor te va a transportar, te lo juro. Que el Señor bendiga esta mesa y los recuerdos que compartimos. Amén.

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