Leca Feral :
Tenía apenas quince años la primera vez que mis ojos tropezaron con ella. Estudiaba en otro colegio y era dos años menor, pero desde ese instante pareció detenerse el mundo. Pasaron los meses hasta que por fin la conocí de cerca, vivía profundamente enamorado de ella, pero el pudor y los miedos de la juventud me ataron la lengua. Nunca fui capaz de confesárselo de frente. A mis diecisiete años, en un acto de desesperación, hablé con su hermana mayor y le pedí que le comentara que me gusta mucho, dile que estoy completamente enamorado de ella, jamás supe si esas palabras llegaron a sus oídos. Y los años pasaron y a los veintidós años la vida nos volvió a cruzar entre música de discotecas, bailes y fiestas. Cada vez que la veía, mi corazón daba el mismo vuelco de la adolescencia, el latido seguía siendo idéntico, intacto, latiendo solo por ella. Pero el silencio continuó guardando el secreto.
A los veintisiete años, el trabajo y el destino me empujaron a salir del país. Pasé mucho tiempo lejos, con la vida transcurriendo en otra parte. Cuando regresé de mi último viaje, el destino me asestó el golpe más duro que me contaron que se había casado, que había tenido dos hijos, que la vida en su matrimonio la había tratado con crueldad y que ahora luchaba en la etapa final de un cáncer terminal. Fui a buscarla y la encontré acostada en una cama, frágil, inmensamente delgada, sin fuerzas siquiera para ponerse de pie. Con una ternura infinita y el corazón destrozado, la cargué suavemente en mis brazos, la acomodé en un reposet y la abrigué con una cobija para protegerla del frío. Con el aliento entrecortado y la voz temblorosa, me acerqué a su oído y le confesé lo que guardé durante muchísimos años y desde la primera vez que te vi en aquel colegio y que me enamoré de ti. Ella me miró y en sus ojos apagados por la enfermedad pero encendidos por el recuerdo, aparecieron las lágrimas y con una voz débil, casi agonizante, me dijo las palabras que me acompañarán el resto de mis días. ¿Por qué nunca me lo dijiste?. Si tú también me gustabas a mí y mucho. Nos despedimos con un abrazo eterno y un beso en su frente cargado de todo el tiempo perdido. Pocos días después partió 😔
2026-10-18 04:44:31