@mariohernandezzambrano: Me preguntaron alguna vez qué deja uno después de cincuenta años en esto. La gente espera que uno hable de dinero, de fábricas, de tiendas. Y la respuesta es otra: lo único que uno termina dejando es lo que ayudó a construir en otra gente. Las fotos, los diplomas, los reconocimientos — todo eso termina en el mercado de las pulgas. Lo que se queda es la gente que uno ayudó a formar, a creer en ella, a darle una oportunidad. Eso es lo que entendí tarde. Y por eso lo digo ahora