danilo :
Pensar en lo que te diría tu viejo en este momento es pensar en los ojos de cualquier padre que vio a su hijo salir de casa siendo un nene, pelearla contra todo y llegar a lo más alto sin perder jamás la esencia.
No existen palabras en el mundo para explicar el orgullo que siento al verte cerrar este capítulo. Sé exactamente lo que te costó cada paso: los pinchazos de chico, armar el bolso para irte lejos siendo un nene, dejar tu casa con los ojos llenos de lágrimas y encarar un mundo desconocido con una pelota bajo el brazo.
Te vi sufrir en silencio cuando las cosas no salían. Te vi masticar bronca, tragar mentiras e injusticias, y ponerse la mochila de todo un país sobre la espalda. Cuántas veces te vi con la cabeza gacha, dolido por amar a tu tierra y sentir que no te entendían... y cuántas veces te vi juntar pedazos, levantarte de nuevo y volver a intentar solo por amor a esa camiseta.
Hoy miro atrás y no veo al astro mundial, al rey del fútbol ni al campeón del mundo. Veo a mi pibe, al mismo que pateaba contra el paredón en Rosario, el que nunca se la creyó, el que siempre priorizó a su familia y el que le demostró a todos que con humildad, trabajo y corazón se puede tocar el cielo con las manos.
Le diste la gloria a un país entero, pero a mí me diste la satisfacción más grande que puede tener un padre: verte ser un hombre de bien, respetado y querido por el mundo entero.
Ya cumpliste con todos, hijo. Ya no le debés nada a nadie. Apoyá la cabeza en la almohada y descansá tranquilo, porque dejaste la vida en la cancha y reescribiste la historia para siempre.
Te amo, Leo. Para mí, el triunfo siempre fue verte feliz.
2026-08-31 23:02:04