Gabriel Salazar :
Yo creo que en Hermosillo el problema no es simplemente que “los emprendedores están dando muy caro”. Hay dos lados: sí existen quienes cobran de más, pero también hay demasiadas personas que abaratan su trabajo con tal de ganarle el cliente a la competencia. Por ejemplo, si producir una taza te cuesta $70 entre material, diseño, equipo, tiempo y mano de obra, quizá venderla en $120 sea razonable. Pero llega alguien y la da en $110, otro en $100 y otro termina vendiéndola casi sin ganancia con tal de quedarse con el cliente. Eso provoca que el consumidor se acostumbre a precios que muchas veces ni siquiera son sostenibles. Después tú das un precio justo y te dicen: “Está muy caro, conozco a alguien que lo hace más barato”. Lo he visto en fotografía, música, personalización y ventas. El problema llega cuando ya no competimos por calidad, servicio o experiencia, sino por quién está dispuesto a ganar menos. Y algo importante: una taza personalizada, una sesión de fotos, stickers, vasos, etc., no son necesidades básicas. Que algo no esté dentro de nuestro presupuesto no necesariamente significa que esté caro. El verdadero problema es que hemos confundido precio barato con precio justo.
2026-09-10 15:17:08