sas :
Quiero ser amado. No de esa forma superficial que se agota en un mensaje o en una mirada rápida. Quiero ese amor que se siente en el pecho cuando alguien te mira y entiende lo que no dices. Ese que no necesita explicaciones constantes porque ya sabe cuándo estás cansado, cuándo necesitas silencio y cuándo simplemente necesitas que te abracen sin preguntar nada.
Quiero ser amado de verdad. Con esa fuerza tranquila que no grita, pero se nota en cada detalle: en el café que te dejan listo aunque no lo hayas pedido, en el mensaje que llega justo cuando el día se pone pesado, en la forma en que alguien se queda cuando todo lo demás se va. Quiero ese amor que no se asusta de mis silencios ni de mis malos días. El que no intenta arreglarme, sino que se sienta a mi lado mientras yo mismo me arreglo.
El amor, para mí, no es solo esa euforia inicial que te hace sentir que el mundo se detiene. Es también la constancia. Es elegir quedarse cuando ya no hay novedad, cuando la rutina aparece y aún así decides mirar a esa persona como si fuera la primera vez. Es el cuidado silencioso, la paciencia cuando uno de los dos está perdido, y la certeza de que, pase lo que pase, hay alguien que no va a soltar tu mano.
Quiero ser amado con honestidad. Sin juegos, sin medias verdades, sin esa necesidad de demostrar algo todo el tiempo. Quiero que alguien me vea completo: con mis defectos, con mis miedos, con esas partes de mí que a veces ni yo mismo tolero, y que aún así diga “aquí estoy”. Quiero ese tipo de amor que no se sustenta solo en lo que doy, sino en lo que somos juntos.
Porque el amor, cuando es real, no te pide que seas perfecto. Te pide que seas auténtico. Te invita a soltar la armadura, a dejar de fingir que todo está bien, y a confiar en que hay alguien dispuesto a caminar contigo aunque el camino se ponga difícil. Ese es el amor que busco: el que no se rinde fácil, el que pelea por quedarse, el que entiende que amar también es perdonar, esperar y seguir eligiendo cada día.
Quiero ser amado de esa manera profunda que te cambia por dentro. Que te hace sentir que, por fin, no estás solo en este mundo. Que hay alguien que te ve, te escucha y te elige sin condiciones.
2026-09-01 23:30:20