Yessi :
Hay algo de lo que muy pocos hablan y que debemos empezar a analizar con los pies sobre la tierra. Muchas personas se van a Estados Unidos de forma irregular, empiezan a alquilar casas, compran de todo, se traen a toda la familia y viven como si jamás se fueran a ir de ahí. Pero lo más grave es que, sin tener un solo documento legal que garantice su estancia, se llenan la boca diciendo: «a mi país no vuelvo».
Nadie tiene la vida comprada en un territorio ajeno ni debe andar por la vida escupiendo para arriba. Las palabras tienen peso, y hay que tener respeto y humildad, sabiendo que la verdadera tierra de uno siempre está en el lugar de donde se salió. Mucha gente se la pasa criticando y diciendo frases desafiantes, olvidándose de que la legalidad importa y de que tarde o temprano la realidad golpea la puerta.
Ahora estamos viendo cuánta gente está regresando a sus países por la fuerza tras ser deportada. No le echemos siempre la culpa únicamente a los gobernantes de turno; creo firmemente que Dios permite que pasen las cosas para que la gente despierte, baje los humos, ponga los pies sobre la tierra y aprenda a valorar lo propio.
Usemos la boca para decir cosas buenas, productivas y con sensatez. Si te toca estar fuera, haz tu dinero con esfuerzo, pero sé sabio: ahorra, invierte y construye tu futuro en tu propia tierra, donde nadie te va a señalar ni a sacar a la fuerza, porque el país que es de uno siempre te va a pertenecer.
2026-09-02 15:14:56