Carlos :
Al fin comprendí que uno puede ser un gran partido, una excelente persona, tener las mejores intenciones y los sentimientos más sinceros, pero si en nuestro camino nos encontramos a alguien que no está listo emocionalmente, simplemente no va a funcionar. Y eso no significa que uno sea insuficiente, ni que la otra persona sea mala; significa que cada quien está librando sus propias batallas internas y no siempre estamos en el mismo ritmo de vida.
Con esto quiero decirles que no son malas personas, ni que dejan de valer la pena. A veces el amor, por más genuino que sea, llega en tiempos distintos. Y cuando eso pasa, lo más sano —aunque duela— es aceptar, soltar y dejar que cada quien encuentre su propio rumbo.
Es bonito coincidir, sí… pero también es un acto de amor ofrecer libertad a quien aún no está preparado para quedarse. Porque la vida te da, te enseña, te transforma y, a veces, también te quita. Y en cada uno de esos procesos uno aprende a valorarse, a crecer y a confiar en que lo que está destinado a quedarse, llegará en su momento perfecto. Atte. Esteban Rocha
2026-09-06 19:50:15