@mix.casete: Ain’t No Sunshine Hay canciones que duran poco más de dos minutos y, aun así, parecen contar una historia entera. “Ain’t No Sunshine” de Bill Withers es una de ellas. Se publicó en 1971 dentro de su primer álbum, Just As I Am, y terminó convirtiéndose en su gran salto al éxito. Pero lo curioso es que Bill Withers no era todavía una estrella. Cuando escribió la canción tenía 31 años y trabajaba en una fábrica que fabricaba piezas para aviones Boeing 747. La inspiración le llegó después de ver la película Días de vino y rosas, sobre una pareja atrapada en el alcoholismo. Y hay un detalle maravilloso: ese “I know” que repite una y otra vez… ¡26 veces! No estaba pensado para quedarse en la canción. Era simplemente una frase provisional mientras buscaba qué poner en esa parte. Booker T. Jones y los músicos le dijeron que lo dejara así. Y acertaron de pleno. La canción llegó al nº 3 del Billboard Hot 100 y en 1972 le dio a Withers su primer Grammy. Una melodía sencilla, una voz increíblemente humana y una historia sobre saber que deberías marcharte… pero no poder hacerlo. Hay canciones que no necesitan más.