@b.a.p.p.y30: Thukra ke mera pyaar | Part -2 👀💦💨 #virał #drama #fyp #viralvideos #bangladeshtiktokofficial

—͞𝐋𝐨𝐯𝐞 𝐅𝐥𝐢𝐱ᥫ᭡፝֟፝֟
—͞𝐋𝐨𝐯𝐞 𝐅𝐥𝐢𝐱ᥫ᭡፝֟፝֟
Open In TikTok:
Region: BD
Tuesday 08 September 2026 09:02:49 GMT
13
0
0
0

Music

Download

Comments

There are no more comments for this video.
To see more videos from user @b.a.p.p.y30, please go to the Tikwm homepage.

Other Videos

Hoy me han agredido en plena calle en Comillas. Estaba grabando uno de mis vídeos habituales sobre la ciudad. Un vídeo bonito, hablando de Comillas, de sus calles, de su gastronomía, de sus restaurantes y, sobre todo, de su gente. Iba andando y grabándome cuando, al meterme por una calle, un hombre se acercó por detrás, me agarró con muchísima fuerza del cuello, comenzó a insultarme, me golpeó por la espalda y acabé en el suelo. Al principio ni siquiera entendía qué estaba pasando. Después me di cuenta de quién era. Era un hostelero de Comillas cuyo establecimiento visité hace aproximadamente cuatro años y sobre el que publiqué una reseña negativa. Aquella reseña fue negativa porque mi experiencia fue negativa. La paella estaba muy mal, la tarta de manzana también y la hamburguesa, desde mi punto de vista, era prácticamente incomible. Eso fue lo que conté entonces. Ni más ni menos. Con el paso de los años, ese establecimiento ha aparecido además en diferentes medios de comunicación por sus malas valoraciones y ha ido cambiando de nombre en distintas ocasiones. Pero hoy no quiero hablar de aquella comida. Quiero hablar de algo muchísimo más grave. Porque una reseña, por dura que sea, nunca puede justificar una agresión. Después del primer ataque la situación continuó con insultos y más enfrentamientos. Mi primo y un amigo tuvieron que intervenir para separarnos y protegerme. Y sinceramente, no quiero pensar qué habría pasado si ellos no hubieran estado allí. El daño en el cuello ha sido importante. Me duele muchísimo y me han hecho bastante daño, así que después de lo ocurrido he tenido que acudir al hospital para que me atendieran y realizaran el correspondiente parte de lesiones. También he presentado una denuncia ante la Guardia Civil. Hay testigos de lo ocurrido y, además, existen vídeos grabados de buena parte de la situación, que serán aportados donde corresponda. No estoy contando esto únicamente en Instagram. Lo ocurrido está denunciado y seguirá ahora el procedimiento que tenga que seguir. Llevo años recorriendo España, entrando en miles de restaurantes y haciendo reseñas. Algunas son maravillosas y otras son negativas. Entiendo perfectamente que a un hostelero pueda no gustarle una crítica. Entiendo que pueda enfadarse. Entiendo incluso que pueda pensar que estoy completamente equivocado. Lo que jamás voy a entender ni aceptar es que alguien crea que por una reseña tiene derecho a agarrarte del cuello, golpearte y tirarte al suelo años después. Hoy estaba en Comillas precisamente para hacer un vídeo bonito de este pueblo. Y quiero dejar algo muy claro: lo ocurrido con unas personas concretas no representa a Comillas, ni a su hostelería, ni a su gente. Pero tampoco voy a callarme lo que ha ocurrido. Las diferencias se discuten. Las críticas se responden. Las reseñas se rebaten. La violencia no. Y después de miles de restaurantes visitados y miles de kilómetros recorriendo España, hoy ha sido uno de esos días en los que entiendes que detrás de una cámara también hay una persona. Una persona que simplemente estaba andando por la calle haciendo su trabajo. Gracias especialmente a mi primo y a mi amigo por estar allí. Porque hoy, de verdad, su presencia fue mucho más importante de lo que ellos seguramente imaginan. Ahora serán la Guardia Civil, los médicos y, si corresponde, la Justicia quienes se encarguen del resto.
Hoy me han agredido en plena calle en Comillas. Estaba grabando uno de mis vídeos habituales sobre la ciudad. Un vídeo bonito, hablando de Comillas, de sus calles, de su gastronomía, de sus restaurantes y, sobre todo, de su gente. Iba andando y grabándome cuando, al meterme por una calle, un hombre se acercó por detrás, me agarró con muchísima fuerza del cuello, comenzó a insultarme, me golpeó por la espalda y acabé en el suelo. Al principio ni siquiera entendía qué estaba pasando. Después me di cuenta de quién era. Era un hostelero de Comillas cuyo establecimiento visité hace aproximadamente cuatro años y sobre el que publiqué una reseña negativa. Aquella reseña fue negativa porque mi experiencia fue negativa. La paella estaba muy mal, la tarta de manzana también y la hamburguesa, desde mi punto de vista, era prácticamente incomible. Eso fue lo que conté entonces. Ni más ni menos. Con el paso de los años, ese establecimiento ha aparecido además en diferentes medios de comunicación por sus malas valoraciones y ha ido cambiando de nombre en distintas ocasiones. Pero hoy no quiero hablar de aquella comida. Quiero hablar de algo muchísimo más grave. Porque una reseña, por dura que sea, nunca puede justificar una agresión. Después del primer ataque la situación continuó con insultos y más enfrentamientos. Mi primo y un amigo tuvieron que intervenir para separarnos y protegerme. Y sinceramente, no quiero pensar qué habría pasado si ellos no hubieran estado allí. El daño en el cuello ha sido importante. Me duele muchísimo y me han hecho bastante daño, así que después de lo ocurrido he tenido que acudir al hospital para que me atendieran y realizaran el correspondiente parte de lesiones. También he presentado una denuncia ante la Guardia Civil. Hay testigos de lo ocurrido y, además, existen vídeos grabados de buena parte de la situación, que serán aportados donde corresponda. No estoy contando esto únicamente en Instagram. Lo ocurrido está denunciado y seguirá ahora el procedimiento que tenga que seguir. Llevo años recorriendo España, entrando en miles de restaurantes y haciendo reseñas. Algunas son maravillosas y otras son negativas. Entiendo perfectamente que a un hostelero pueda no gustarle una crítica. Entiendo que pueda enfadarse. Entiendo incluso que pueda pensar que estoy completamente equivocado. Lo que jamás voy a entender ni aceptar es que alguien crea que por una reseña tiene derecho a agarrarte del cuello, golpearte y tirarte al suelo años después. Hoy estaba en Comillas precisamente para hacer un vídeo bonito de este pueblo. Y quiero dejar algo muy claro: lo ocurrido con unas personas concretas no representa a Comillas, ni a su hostelería, ni a su gente. Pero tampoco voy a callarme lo que ha ocurrido. Las diferencias se discuten. Las críticas se responden. Las reseñas se rebaten. La violencia no. Y después de miles de restaurantes visitados y miles de kilómetros recorriendo España, hoy ha sido uno de esos días en los que entiendes que detrás de una cámara también hay una persona. Una persona que simplemente estaba andando por la calle haciendo su trabajo. Gracias especialmente a mi primo y a mi amigo por estar allí. Porque hoy, de verdad, su presencia fue mucho más importante de lo que ellos seguramente imaginan. Ahora serán la Guardia Civil, los médicos y, si corresponde, la Justicia quienes se encarguen del resto.

About