@oswalcandela: A veces pensamos que para perder grasa tenemos que aprender a vivir con hambre y comer porciones microscópicas. Nos convencemos de que sufrir es parte del proceso y que los platos pequeños son la única solución. Pero la realidad es que basar tu cambio en pasar hambre es una bomba de tiempo que tarde o temprano va a estallar. El secreto no es comer menos cantidad, sino aprender a elegir alimentos que llenen tu plato sin llenarte de calorías. Cuando cambias la densidad de lo que comes, tu cerebro ve abundancia y tu estómago se sacia de verdad. Si te soy sincero, la mayoría de las personas que fracasan no es por falta de voluntad, sino porque intentan competir contra el hambre y el hambre siempre gana. No necesitas recetas raras ni pasar la tarde con el estómago rugiendo para ver resultados en el espejo. Aprender a jugar con el volumen de la comida te devuelve el control y te da una paz mental que no tiene precio. Comer bien no debería sentirse como un castigo. Y eso ya es ganar. Si quieres que te ayude a construir un sistema a tu medida para hacer las cosas bien de una vez por todas, comenta la palabra CAMBIO y me pongo en contacto contigo.