@bebloomers: “Es que siento que este ya no es mi cuerpo.” Y quizá a ti también te ha pasado. Te pones unos vaqueros que antes te encantaban y ahora no te ves igual. Te miras de lado en el espejo y piensas: “¿De dónde ha salido esta barriga?” Intentas comer un poco mejor. Volver a entrenar. Cuidarte más. Y aun así tienes la sensación de que antes, haciendo mucho menos, tu cuerpo respondía mucho más. Y eso frustra muchísimo. Porque no es solo una talla. Es empezar a no reconocerte en las fotos. Elegir otra camiseta porque con esa “se te nota demasiado”. Meter barriga sin darte cuenta. Pensar antes de vestirte qué te va a disimular más. O sentir que estás haciendo algo mal y no sabes exactamente qué. Y entonces haces lo que hacemos muchas veces cuando no entendemos algo: te echas la culpa. “Será que estoy comiendo demasiado.” “Me estoy dejando.” “Necesito entrenar más.” “Antes tenía más fuerza de voluntad.” Pero hay algo que me parece muy importante que sepamos las mujeres: nuestro cuerpo no permanece igual toda la vida. Y entender cómo cambia no es buscar una excusa. Es todo lo contrario. Es poder decir: “Vale. Ahora entiendo por qué mi cuerpo está respondiendo diferente.” Y a partir de ahí saber qué puedes hacer para ayudarlo. Porque cuando entiendes lo que está pasando dentro de ti, cambia mucho la forma en la que te miras por fuera. Ya no es: “¿Qué le pasa a mi cuerpo?” Es: “Ahora sé qué está necesitando mi cuerpo.” Y para mí eso es de las cosas más poderosas que podemos aprender al cumplir años y que queremos enseñaros hoy con @bebloomers es: Conocer nuestro cuerpo lo suficiente como para dejar de luchar contra él y empezar a trabajar con él.