@jovenesebenezergt: Las manos son un reflejo de lo que hay en nuestro corazón, las intenciones y disposición que hay para actuar. Al siervo de Juan 21:18 (LBA) se le revela que, al ser mayor, le levantarán las manos y será llevado aún, a donde no quiera. Por consecuencia de su caminar. Pero hoy podemos pedir que esa palabra sea transformada en nuestra vida, pidiendo al Señor que Él sea quien nos levante y nos lleve aun a donde no queramos, pero le podamos deleitar con nuestras obras. Donde convierte nuestras manos en manos ágiles y brazos fuertes.