@rompiendoelmoldepodcast: “¿A qué estás esperando?” Cada año, 1.5 millones de bebés prematuros mueren por no tener acceso a una incubadora. En muchos países en desarrollo, el alto coste de las incubadoras comerciales (que pueden alcanzar los 35.000€) impide su disponibilidad, dejando a los recién nacidos en cajas de cartón o envueltos en papel de aluminio con un radiador para sobrevivir. Frente a esta crisis, Pablo Sánchez Bergasa, fundador de la asociación Medicina Abierta al Mundo, ha desarrollado el proyecto INCUNEST, una incubadora de código abierto y bajo costo. Han enviado más de 300 incubadoras neonatales a casi 40 países, salvando la vida a más de 5500 bebés.