Horacio Sosa :
Mirar sin tocar también es un arte,
una forma despacio de contemplar la vida.
En el vaivén de tus rizos hay un mapa
de caminos que el viento dibuja y cuida.
Son cascadas pequeñas de sombra y de luz,
espirales que guardan un dulce secreto,
rebeldes, suaves, jugando en el aire,
mientras yo los admiro de lejos, en silencio.
Hay ganas, es cierto, de enredar los dedos,
de sentir la tibieza de cada espiral,
pero hay cierta belleza casi perfecta
en la espera paciente, en el instante previo.
Aún no los toco, pero ya los disfruto,
como quien mira el mar sin meterse a nadar,
sabiendo que la gracia de tu pelo rizado
es que, hasta de lejos, me hace soñar.
2026-09-21 17:09:30