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Kylian Mbappe / Quiero dejar de sentir que siempre estoy para todos, pero que cuando soy yo quien necesita a alguien, parece que nadie está. Cansa ser esa persona que escucha, aconseja, acompaña, está pendiente de los demás y recuerda hasta los pequeños detalles, mientras que casi nadie se detiene a preguntar cómo estoy yo. Cansa entregar tanto de mí y sentir que, cuando necesito recibir un poco de eso, el silencio termina siendo la única respuesta.
Duele entender que puedes ser importante para alguien y aun así no ser una de sus prioridades. Que puedes ser un “buen amigo”, una “gran persona” o alguien “especial”, pero nunca esa persona que buscan primero. Nunca el nombre que aparece en su mente cuando quieren contar algo, nunca la primera opción cuando necesitan compañía, nunca ese lugar especial que tú sí estás dispuesto a darle a los demás. Es como estar siempre cerca, pero nunca ser realmente elegido.
Y entonces empiezas a preguntarte qué estás haciendo mal. Qué te falta. Por qué parece tan fácil para otros encontrar a alguien que los quiera con la misma intensidad con la que ellos quieren, mientras tú sigues esperando algo que nunca llega. Porque yo sé querer, sé preocuparme, sé escuchar, sé estar presente y sé quedarme incluso cuando también estoy pasando por algo. Pero a veces siento que todo eso pierde sentido cuando casi nunca recibo la misma atención o el mismo cariño.
Es agotador hacer espacio para tantas personas y descubrir que pocas veces alguien intenta hacer espacio para ti. Estar pendiente de los problemas de los demás, celebrar sus momentos buenos, acompañarlos cuando están mal y tratar de que nunca se sientan solos, mientras tú guardas lo que sientes porque no sabes a quién acudir. Y aun así seguir estando ahí, porque uno termina acostumbrándose a ser el apoyo de todos mientras aprende a sostenerse solo.
2026-09-22 04:49:41