🥀 :
Muchos dicen: «Si él o ella hubiera cambiado, si yo hubiera aguantado un poquito más…». Pero creo que no se trata de eso. Yo tampoco estoy con la mujer que más he amado, y aunque hubo momentos en los que me lastimó y me hizo sentir que todo lo que hice por ella, mis esfuerzos y mis acciones no habían servido de nada, no le guardo rencor ni le echo la culpa.
Porque, al final, llega un momento en el que tienes que decidir si sigues aferrándote a alguien con quien las cosas simplemente no pudieron ser, o si comienzas a sanar, te acercas más a Dios y le entregas todo aquello que tu corazón ya no puede cargar por sí solo.
Aprendes que amar también es soltar, que no todo lo que deseas necesariamente es lo que Dios tiene preparado para ti y que, aunque hoy no entiendas sus tiempos ni sus propósitos, puedes confiar en que Él sabe lo que hace.
Y si es su voluntad, sanará aquello que tenga que sanar y volverá a unir sus caminos; pero si no, también sabrá poner en tu vida a la persona con la que podrás construir aquello que tanto anhelabas.
Porque, aunque duela, aunque extrañes y aunque a veces no entiendas por qué las cosas tuvieron que terminar así, Dios ve mucho más allá de lo que nosotros podemos ver. Y al final, nadie sabe mejor que Él qué es lo que verdaderamente necesita nuestro corazón. 🤍
2026-09-29 04:52:41