@mentes.intermitentes: Durante el día podemos distraernos, mantenernos ocupados e incluso fingir que ciertas cosas ya no nos afectan. Pero cuando llega la noche y desaparece el ruido, también desaparecen muchos de nuestros escondites. Hemingway retrata ese momento en que aquello que logramos silenciar durante horas vuelve a encontrarnos. Porque algunas emociones no desaparecen cuando dejamos de sentirlas. A veces simplemente esperan a que todo quede en silencio.