@bongxinh_k8: Học sinh 2010 còn bạn#fyp

Bông
Bông
Open In TikTok:
Region: VN
Thursday 01 October 2026 03:52:12 GMT
7866
581
11
80

Music

Download

Comments

ts8975dj00
s.cat11 :
đep quá chị ơi
2026-10-01 03:55:37
0
kendzs1_
Mùa Đông Tokyo :
2026-10-01 03:56:28
0
thegioitiktok2022
𝐘-𝐆𝐢𝐢𝐧 :
ae thấy gì
2026-10-01 06:59:39
0
user559486000
63_TG_TAN_ĐONG_GO_CONG_Đ_TH_66 :
2026-10-01 03:57:45
0
concacbamay11032010
Hữu Duyy🖤🖤 :
210 nek
2026-10-01 05:00:23
0
quang.nguyn6290
Quang lucxyry :
🥰❤️🥰
2026-10-01 04:39:59
0
lonq.khanh2006
lonq.khanh2006 :
😳😳😳
2026-10-01 04:46:42
0
noobsawvlig27
Noob sawv lig :
[Ấm lòng][Ấm lòng][Ấm lòng]
2026-10-01 04:17:31
0
hezo04
a :
❤️❤️❤️
2026-10-01 03:57:32
0
.thanhluan689
Thành Luân :
🥰🥰🥰
2026-10-01 07:34:42
0
thanhhai170897
︵✰𝖍ả𝖎⧼97⧽_ ☪ßℛ650ᵛᶰシ :
🥰🥰🥰
2026-10-02 00:33:04
0
To see more videos from user @bongxinh_k8, please go to the Tikwm homepage.

Other Videos

Don Gilberto lleva treinta años en la empresa eléctrica y solo les teme a dos cosas: los empalmes mal hechos y las clientas con incienso. La señora del 4B reunía ambas. —Se me va la luz cada vez que alguien me visita —dijo ella, descalza, con una turmalina colgada del cuello—. Es que soy un ser de luz. El problema de nosotros es que no cualquiera aguanta el voltaje. Gilberto abrió el tablero. Seis térmicos, una araña seca y un empalme que parecía obra de alguien con el corazón roto. —Señora, esto es de quince amperios y usted tiene enchufados un horno, una secadora y una lámpara de sal de cinco kilos. —La lámpara me limpia la energía. —Aquí el que no aguantaba era el tablero. Ella enumeró a los culpables con resignación de viuda. El primero se fue porque no soportaba su intensidad. El segundo se desconectó. El tercero duró cuatro meses, récord de la casa, y se marchó jurando que el cepillo de dientes le daba corrientazos. Gilberto levantó la vista despacio. —¿Cuál cepillo? Fue al baño con el probador en la mano. El enchufe junto al lavamanos no tenía polo a tierra, y el agua del grifo hacía el resto del trabajo. Durante dos años aquella mujer había atribuido a su aura lo que correspondía a un cable de cobre de tres dólares. —Señora, el voltaje tiene arreglo. Hoy mismo se lo instalo. —¿Y mi energía? —Esa déjela como está. Yo me ocupo de la que viene por la pared. Trabajó hasta las ocho. Cuando cerró el tablero, el departamento quedó encendido de punta a punta, con luz pareja, sin parpadeos ni sobresaltos. Marisol recorrió la sala mirando los focos, la lámpara de sal, el timbre mudo, y comprobó con cierto asombro que extrañaba los apagones. Con ellos al menos llegaban visitas con linterna.
Don Gilberto lleva treinta años en la empresa eléctrica y solo les teme a dos cosas: los empalmes mal hechos y las clientas con incienso. La señora del 4B reunía ambas. —Se me va la luz cada vez que alguien me visita —dijo ella, descalza, con una turmalina colgada del cuello—. Es que soy un ser de luz. El problema de nosotros es que no cualquiera aguanta el voltaje. Gilberto abrió el tablero. Seis térmicos, una araña seca y un empalme que parecía obra de alguien con el corazón roto. —Señora, esto es de quince amperios y usted tiene enchufados un horno, una secadora y una lámpara de sal de cinco kilos. —La lámpara me limpia la energía. —Aquí el que no aguantaba era el tablero. Ella enumeró a los culpables con resignación de viuda. El primero se fue porque no soportaba su intensidad. El segundo se desconectó. El tercero duró cuatro meses, récord de la casa, y se marchó jurando que el cepillo de dientes le daba corrientazos. Gilberto levantó la vista despacio. —¿Cuál cepillo? Fue al baño con el probador en la mano. El enchufe junto al lavamanos no tenía polo a tierra, y el agua del grifo hacía el resto del trabajo. Durante dos años aquella mujer había atribuido a su aura lo que correspondía a un cable de cobre de tres dólares. —Señora, el voltaje tiene arreglo. Hoy mismo se lo instalo. —¿Y mi energía? —Esa déjela como está. Yo me ocupo de la que viene por la pared. Trabajó hasta las ocho. Cuando cerró el tablero, el departamento quedó encendido de punta a punta, con luz pareja, sin parpadeos ni sobresaltos. Marisol recorrió la sala mirando los focos, la lámpara de sal, el timbre mudo, y comprobó con cierto asombro que extrañaba los apagones. Con ellos al menos llegaban visitas con linterna.

About