Florecita VelaViz :
Mi abuela materna, qepd, nos daba la bendición y decía algo parecido a lo que estás diciendo mientras nos persignaba:
Con el velo del Santísimo sea su cuerpo envuelto, que no sea herido, ni preso, ni muerto ni cautivo; nunca de sus enemigos ha de ser vencido.
La bendición de Dios Padre, La bendición de Dios Hijo, la bendición del Espíritu Santo le alcancen, la de María Santísima, y después la mía.
Dios lo lleve con bien, lo regrese con bien, y lo libre de todo peligro, así sea.
Y nosotros en casa, antes de salir, siempre decimos como dijo Moises:
Señor, si tú presencia no viene conmigo, no me saques de aquí.
Y enseguida decimos: Mamá Lupita, cuídame (Así llamamos a la Virgen de Guadalupe en nuestra casa).
2026-10-08 01:10:36