@thuydieuda2k5: Mưa luôn sao phải sấm chớp🤭🤭🤭#dog #petcung #xuhuong

Nhanh Như Chớp
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Monday 12 October 2026 07:22:23 GMT
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th.h8922
thị Hà :
đăng j ko đăng.đăng chó thua
2026-10-12 11:22:16
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jokercacbu
𝓵 :
@Xuan Truong
2026-10-15 23:33:53
0
emthuii2411_29
Chim cánh cụt 🐧🩷 :
[Cười chảy nước mắt][Cười chảy nước mắt][Cười chảy nước mắt]
2026-10-12 07:25:04
1
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¿Y si Hiroshima y Nagasaki no fueron necesarias para ganar la guerra, sino para amenazar a Moscú? ☢️💀 Nos enseñaron que lanzar la bomba atómica fue una amarga necesidad para salvar un millón de vidas. Falsedad absoluta. En el verano de 1945, Japón estaba de rodillas, con las refinerías paralizadas y sus diplomáticos gestionando un armisticio. Solo pedían preservar la figura del emperador, condición que Washington aceptó semanas después de la hecatombe. A Japón no lo pulverizaron para arrancarle una capitulación que ya estaba sobre la mesa. Lo convirtieron en un polígono balístico a cielo abierto, habilitado por el desprecio racial que jamás se habría atrevido a soltar semejante monstruosidad sobre Berlín o Hamburgo. Little Boy y Fat Man no fueron los últimos disparos contra el Eje, sino los primeros cañonazos de intimidación contra la Unión Soviética. Truman sabía que el 8 de agosto vencía el plazo para que el Ejército Rojo invadiera Manchuria. Si los soviéticos liquidaban al Ejército de Kwantung antes de que EE.UU. controlara el archipiélago, el botín geopolítico quedaría compartido. Mandos como Eisenhower y Leahy dejaron por escrito su asco ante un artefacto innecesario contra un enemigo vencido. Pero en Los Álamos primó la urgencia de probar en carne viva dos tecnologías distintas: uranio sobre Hiroshima y plutonio sobre Nagasaki. A las 8:15, un relámpago mudo desató 4.000 grados sobre el centro de Hiroshima. Los relojes de pulsera se fundieron en las muñecas de los transeúntes. Escolares volatilizados dejaron sus siluetas grabadas como sombras en los escalones del banco Sumitomo. Quienes no murieron calcinados se arrastraron ciegos con la piel desprendida, arrojándose al río Ota solo para ahogarse entre cadáveres flotantes. La lluvia negra radiactiva engañó la sed de los sobrevivientes, sentenciando su médula ósea al colapso. Henry Stimson inventó la cifra del millón de soldados rescatados para silenciar la mala conciencia de los físicos. Ocultaron las filmaciones de los pabellones de quemados y prohibieron usar el término
¿Y si Hiroshima y Nagasaki no fueron necesarias para ganar la guerra, sino para amenazar a Moscú? ☢️💀 Nos enseñaron que lanzar la bomba atómica fue una amarga necesidad para salvar un millón de vidas. Falsedad absoluta. En el verano de 1945, Japón estaba de rodillas, con las refinerías paralizadas y sus diplomáticos gestionando un armisticio. Solo pedían preservar la figura del emperador, condición que Washington aceptó semanas después de la hecatombe. A Japón no lo pulverizaron para arrancarle una capitulación que ya estaba sobre la mesa. Lo convirtieron en un polígono balístico a cielo abierto, habilitado por el desprecio racial que jamás se habría atrevido a soltar semejante monstruosidad sobre Berlín o Hamburgo. Little Boy y Fat Man no fueron los últimos disparos contra el Eje, sino los primeros cañonazos de intimidación contra la Unión Soviética. Truman sabía que el 8 de agosto vencía el plazo para que el Ejército Rojo invadiera Manchuria. Si los soviéticos liquidaban al Ejército de Kwantung antes de que EE.UU. controlara el archipiélago, el botín geopolítico quedaría compartido. Mandos como Eisenhower y Leahy dejaron por escrito su asco ante un artefacto innecesario contra un enemigo vencido. Pero en Los Álamos primó la urgencia de probar en carne viva dos tecnologías distintas: uranio sobre Hiroshima y plutonio sobre Nagasaki. A las 8:15, un relámpago mudo desató 4.000 grados sobre el centro de Hiroshima. Los relojes de pulsera se fundieron en las muñecas de los transeúntes. Escolares volatilizados dejaron sus siluetas grabadas como sombras en los escalones del banco Sumitomo. Quienes no murieron calcinados se arrastraron ciegos con la piel desprendida, arrojándose al río Ota solo para ahogarse entre cadáveres flotantes. La lluvia negra radiactiva engañó la sed de los sobrevivientes, sentenciando su médula ósea al colapso. Henry Stimson inventó la cifra del millón de soldados rescatados para silenciar la mala conciencia de los físicos. Ocultaron las filmaciones de los pabellones de quemados y prohibieron usar el término "enfermedad por radiación". A las víctimas las borraron del mapa para que el capital dictara sus leyes sin competidores. Pero en el asfalto que aún preserva el perfil calcinado de los inocentes sobrevive la condena inapelable contra los mercaderes del átomo. 🎬 Video completo en mi perfil. 📌 La Distopía Posmoderna #Hiroshima #Nagasaki #LaDistopiaPosmoderna #Historia #CriticaSocial

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