@elmundo.es: El pueblo de adobe que vuelve a la tierra y del que solo queda una torre entre girasoles. Villacreces, en Valladolid, llegó a tener más de 200 habitantes. Hoy, sus casas de adobe se desmoronan y una torre del siglo XVI resiste entre girasoles. Sus últimos cuatro vecinos se marcharon en 1981. De su pasado aún quedan decenas de bodegas, muchas convertidas en vertederos improvisados. Desde 2015, la asociación Crece en Villacreces busca convertir el pueblo en una ecoaldea terapéutica. La iniciativa nació de Antonio Fermoso para ayudar a personas con problemas de salud mental. Un proyecto para devolver la vida al pueblo. ✍️Angélica Reinosa #villacreces #españavaciada #valladolid