Poeta sin salario :
Me doy cuenta de que el tiempo no se detiene, y la vida sigue su curso, incluso cuando me aferro a lo que has dejado atrás.
En los momentos más oscuros, pienso en ti y en lo que significaste para mí. La tristeza se mezcla con la gratitud, pues, aunque el tiempo se llevó tus risas, tu luz sigue iluminando mis recuerdos. Estoy aprendiendo a valorar cada instante, a encontrar belleza incluso en el dolor.
La vida, la muerte... dos caras de la misma moneda, como una sentencia que llevamos grabada en el cuerpo. Y he llegado a aceptar que el dolor es parte del amor, tal vez su reflejo más puro. Reconocer nuestra finitud, aunque nos aterre, nos empuja hacia una liberación extraña: el saber que todo es transitorio nos invita a vivir con una conciencia aguda, pero sin la ilusión de la permanencia.
2026-10-16 05:55:09